Jue. Feb 22nd, 2024

El presidente electo continúa diseñando su gabinete, pone y saca a posibles titulares para cada área, y es razonable que así sea porque debe entender que necesita de aliados para lograr una cuota alta de gobernabilidad. También, con su entorno más cercano analiza las primeras medidas de su administración. Se supo ayer que le habría ofrecido el ministerio de economía a Luis Caputo, un experto en finanzas que fuera secretario de Finanzas y presidente del Banco Central por un corto período en el gobierno de Macri.

El miércoles habló con el presidente de los EE. UU. Joe Biden, por espacio de 10 minutos, el norteamericano le ofreció amplio apoyo para superar la crisis. La futura canciller Diana Mondino dijo que «la conversación entre ambos fue muy amable y se habló fundamentalmente de la liberación de rehenes en Israel». A su vez ésta recibió la visita del embajador de China Wang Wei, con la finalidad de lograr un acercamiento con el gigante asiático. En el plano de las relaciones internacionales, tanto China como EE. UU. son socios necesarios para Argentina.  Es de esperar que también se reúna con el embajador de Brasil para recomponer una relación desgastada por declaraciones inoportunas en tiempos de campaña.

En el plano interno se vienen tiempos difíciles. Los argentinos somos tolerantes y complacientes con los malos gobiernos y no estamos predispuestos al esfuerzo y sacrificio que nos demanda la patria para enfrentar una crisis. Muy lejos están aquellos días de las luchas independentistas, cuando estábamos dispuestos a abandonar nuestra tierra y nuestros hogares para dejar al enemigo tierra arrasada, como lo hicieran los jujeños, o enfrentarlo con coraje y decisión como lo hiciéramos los tucumanos en 1812.

El facilismo y reclamar todo del Estado son los signos que caracterizan a la sociedad argentina actual. Bien sabemos que ningún país se levanta sin trabajo y sin esfuerzo. El modelo lo tenemos en Europa, donde países devastados por la segunda conflagración mundial, hoy disfrutan del bienestar que les ha procurado el trabajo y el coraje. El kirchnerismo deja una herencia muy pesada que nadie desconoce, es una bomba de tiempo que hay que desactivar antes que explote.

Los gremios se reunieron ayer poniéndose en guardia. “Ni un paso atrás por los derechos laborales y la justicia social” es la consigna de los sindicalistas. Al mismo tiempo, los movimientos sociales ya anuncian la primera movilización contra el presidente electo. Controlar la calle es uno de los mayores desafíos que tendrá el nuevo gobierno.

Una de las noticias importantes de ayer, fue la visita protocolar que hizo el futuro ministro de Justicia Mariano Cuneo Libarona a la Suprema Corte.  Recordemos que los miembros del Alto tribunal están sometidos a juicio político en el Congreso por razones netamente políticas y con la evidente finalidad de amedrentarlos por las causas que están en proceso contra la vicepresidenta. El futuro ministro declaró: “Ese juicio político no tiene andamiaje, ni fáctico ni jurídico, es algo ilegítimo que tiende a presionar y perturbar la honorabilidad de los jueces sin sustento alguno. Ha sido para dañarlos públicamente”, sostuvo.  

A última hora se supo que Carlos Rodríguez, jefe de asesores de Milei, renunció de manera indeclinable a toda relación con el libertario. Consideramos una lamentable pérdida por los valores técnicos y morales del renunciante.

Gobernar un país como la Argentina es una tarea ciclópea, y esto es lo que debe estar experimentando Milei en estos primeros días como presidente electo. Rogamos al altísimo para que le vaya bien, porque si le va bien, le irá bien a la Nación Argentina.