La presente norma tiene por objeto la prohibición, a toda persona física o jurídica, que resida o transite por el territorio de la Provincia de Tucumán, el desecho de desperdicios sólidos o líquidos, indistintamente de su naturaleza u origen, a lo largo de las vías de circulación vehicular y peatonal de dominio provincial, como así también en los cursos y espejos de agua, canales navegables y demás territorios sometidos a jurisdicción provincial.
«Como ciudadano y representante del pueblo debemos motivar y concientizar sobre el cuidado del medio ambiente con recursos que garanticen el bienestar de los tucumanos», aseguró el parlamentario.
«Es incomprensible y preocupante el hecho de que, sólo en el ámbito del Gran San Miguel de Tucumán existan al menos 480 basurales a cielo abierto según los últimos datos publicados por el Observatorio de Fenómenos Urbanos y Territoriales. Hay que trabajar para revertir la situación», sentenció el legislador.