El presidente Alberto Fernández reaparece hoy en medio de la ola de cuestionamientos y hasta un pedido de juicio político por parte de la oposición por haber celebrado el cumpleaños de su pareja, Fabiola Yañez, en la Quinta de Olivos cuando estaba prohibido por las restricciones que él mismo dispuso por el avance del coronavirus.
La foto del festejo en Olivos en julio del año pasado, con el mandatario posando sonriente junto a Yañez y otras nueve personas, generó un cimbronazo en el Gobierno a un mes de las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO).

Una fotografía de Alberto Fernández junto a la primera dama Fabiola Yañez y un grupo de amigos en la Quinta de Olivos durante la cuarentena estricta del año pasado.
Se espera que las explicaciones de Alberto Fernández lleguen tras el intento fallido del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, de definir la fiesta en medio de la cuarentena como un «descuido» y un «error».
«Hay que aclarar que en esos días Olivos funcionaba como el centro de operaciones de la pandemia; mucha gente entraba y salía, hubo reuniones con distintos sectores y con expertos, y en una ocasión hubo un evento social, que no debería haber ocurrido«, señaló el jefe de los ministros.
Insistió el funcionario que fue «un descuido, se cometió un error y no debería haber ocurrido. Fue un evento social que no debería haber ocurrido».
Los dichos de Cafiero, bien temprano por la mañana, no tuvieron el efecto deseado desde el Gobierno.
La oposición salió rápidamente al cruce de las explicaciones de Cafiero y sentenció que no se trató de «un error» sino de un «acto deliberado de impunidad» en medio de las restricciones que él mismo impuso a través de un DNU.
La titular del PRO, Patricia Bullrich, le reclamó al Presidente que «no se comporte como un fugitivo: dé la cara y explique a la Justicia por qué violó la ley», y enfatizó que «no se trata de un descuido, es el incumplimiento de los deberes de un funcionario público«.