Mié. Abr 29th, 2026

¿Que Cuba es una dictadura?, nadie lo pone en duda. Son 62 años de un régimen que comenzó con una revolución. Pero no hay revolución que dure tanto tiempo, Fidel Castro, su líder, abrazó el comunismo y siguió los pasos que le marcaba la desaparecida URSS. Corrían los tiempos de la Guerra Fría y lógicamente, EE.UU se puso en alerta  ya que la costa norteamericana está a solo 150 km de la isla, separada por el estrecho de la Florida.

El sistema político de Cuba es el de un régimen totalitario, con un partido único el Comunista y con los medios de producción socializados.  Fidel Castro fue Primer Ministro y luego presidente del Consejo de Estado y el Consejo de Ministros. A Fidel lo siguió su hermano Raúl al frente de los órganos de Estado y Gobierno. Desde 2019, lo siguió Miguel Diaz Canel como presidente y Manuel Marrero como Primer Ministro.

La actual Constitución de abril de 2019, establece que Cuba es un Estado socialista de forma irrevocable, impidiendo cualquier modificación del régimen socioeconómico.

En Cuba no existen los DDHH, y el pueblo sufre todo tipo de privaciones. Los salarios son muy bajos, un médico puede ganar unos 80 dólares mensuales y los alimentos escasean. El turismo es una fuente de ingresos importantes, pero la pandemia redujo estos ingresos a casi cero. Ciertamente que con el régimen mejoró la educación, pero el sistema comunista no genera muchos puestos de trabajo, lo que impide que estas fuerzas laborales ingresen recursos a una economía muy elemental.

En diciembre de 2014, conversaciones entre funcionarios cubanos y funcionarios estadounidenses, incluyendo Barack Obama y Raúl Castro, lograron un acercamiento entre Cuba y los EEUU.  No se levantó el embargo norteamericano, pero se flexibilizó, para permitir la importación, la exportación y el comercio dentro de un cierto límite entre los dos países.  En julio y agosto de 2015 también se reabrieron las misiones diplomáticas en ambos países.

Pero debe advertirse que, al desintegrarse la Unión Soviética, Cuba no siguió la ruta de liberación de otras naciones comunistas, resistió su peor crisis económica y estructuró un nuevo modelo de centralidad diplomática con el Foro de Sao Paulo

Que nuestro presidente diga desconocer la dimensión de las actuales protestas o de lo que ocurre en Cuba, es inaceptable. Bien sabe que es una dictadura muy rígida y de similares características a las de Venezuela y Nicaragua, regímenes que tampoco condena. Es una señal clara de que su gobierno ve en esos gobiernos una brújula adonde pretenden llevar a la Argentina. Alberto Fernández y Cristina, su mandamás, deben respetar y acatar los mandatos de nuestra Constitución, que es claramente opuesta a lo que, en esos países con regímenes totalitarios, se aceptan.