Jue. Abr 30th, 2026

Mañana el país celebra el Dia de su Independencia, la mayor fecha patria para los argentinos. Lejos de los festejos de antaño, las celebraciones en Tucumán, estarán limitadas a la visita del presidente Alberto Fernández con la delegación que le acompaña y a algunos funcionarios locales. Está previsto que Alberto permanezca en la provincia solo por tres horas, durante las cuales homenajeará a los próceres de 1816.  Según el diario La Gaceta, al salón de la Jura sólo ingresarán el presidente de la Nación y el gobernador de la provincia. Ambos depositarán ofrendas florales, mientras un trompa tributará a los próceres. Posteriormente, Alberto Fernández y Juan Manzur firmarán el libro de visitantes ilustres. También informa que Manzur ha previsto una caminata para acompañar al jefe del Estado nacional hasta la plaza Independencia donde se descubrirá una placa recordatoria por las obras de remodelación encaradas en el principal paseo público de la provincia. En ese lugar se sumará el intendente de San Miguel de Tucumán, Germán Alfaro.

Tucumán, capital de la República cada 9 de julio, tal como lo decretara el presidente Menem en 1991, no recibirá con los brazos abiertos a Fernández. En estos días previos, por las redes sociales circularon memes, frases y videítos, rechazando su presencia en la provincia. También algunos, alusivos a lo ocurrido en Salta en el homenaje a Manuel Martin de Güemes, donde priorizaron la presencia de militantes kirchneristas a los tradicionales gauchos, que se retiraron muy enojados del acto.

La grieta que Alberto se comprometió a cerrar durante su gobierno se ha profundizado hasta el punto que se han conformado dos argentinas, casi opuestas, una que defiende a rajatabla la república, sus valores y las instituciones heredadas de sus ancestros, que anhela vivir en una democracia armónica, que busca la mejor formación para sus hijos y que rinde homenaje al trabajo y a los méritos como escalinata de ascenso. La otra que proyecta un Estado totalitario, que toma como ejemplo a los peores regímenes del planeta, que libera a los presos y convive con la corrupción, que pretende vivir eternamente del Estado, que aborrece el esfuerzo, el trabajo y los valores republicanos.  

No se trata de una grieta, se trata nada menos que dos sociedades opuestas.

Que lejos está aquel 9 de julio de 1816, cuando el deseo común de libertad unía a una sociedad que debía enfrentar momentos muy duros y difíciles, y que debía estar dispuesta al sacrificio que la patria naciente demandaba. Ninguna grieta, ningún antagonismo, todos marchando por la misma senda hacia un futuro donde todo estaba por construirse.

Durante la pandemia que mata a nuestros seres queridos y nos aflige, hubo muchas muestras de solidaridad y de unidad contra el enemigo común, el virus corona. Todo el personal de salud, médicos, enfermeros, camilleros, asistentes, vacunadores… actuaron como auténticos héroes, emulando, quizás sin pensarlo, a nuestros ancestros que debieron consolidar la independencia, con escasos recursos, pero con mucha valentía y patriotismo.  

Mañana en todo el país también el campo hará oír sus reclamos y la gente común que ve morir a sus seres queridos por mal manejo de la pandemia, que ha perdido su trabajo, que ve tantas empresas quebradas, que ve como el ajuste comienza y termina en los abuelos, que observan en las pantallas de la Tele a los argentinos varados en el exterior que reclaman regresar a sus hogares y le impiden hacerlo, también se prepara para movilizarse.

El 9 de julio de este año nos encuentra más desunidos que nunca, un gobierno de espaldas a la gente que supone gobierna por delegación, con conflictividad social creciente, aislados del mundo y peleas políticas internas que no aportan nada, pero que afectan nuestras vidas.  ¿Será mucho pedir que los gobernantes nos entiendan?

 Feliz Dia de la Patria, amigo oyente