La Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), que busca legalizar el aborto hasta la semana 14 inclusive, en una sesión especial histórica, con encendidos discursos y que llevó más de 20 horas de debate.
El avance de la iniciativa se logró con 131 votos a favor, 117 en contra, y 6 abstenciones. Ahora, la iniciativa irá al Senado, donde el escenario de votación es todavía incierto respecto a su aprobación.
La iniciativa, una de las grandes reivindicaciones del movimiento feminista, este año contó con el impulso del Poder Ejecutivo, a través del envío al Congreso de un texto propio, que se sumó al de la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, presentado por primera vez hace 13 años.
El proyecto se debatió previamente al Plan de los 1.000 días que busca proteger y ayudar a las mujeres embarazadas y a sus hijos hasta los tres años con una asignación especial del Estado Nacional.
La sesión, que contó con cerca de 170 oradores, comenzó a las 11.12 del jueves con un quórum de 105 diputados presentes en el recinto y 45 conectados por el sistema virtual para mantener el distanciamiento social por el coronavirus.
Mientras afuera en los alrededores del Congreso, la marea verde y la militancia “pro vida” siguieron el debate desde pantallas gigantes; en el recinto, diputados y diputadas verdes y celestes lucieron pañuelos, decoraron sus bancas con banderas y visten prendas de ambos colores.
En tanto, funcionarios nacionales presenciaron distintos tramos de la sesión desde los palcos del recinto. Así, asistieron la ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta; su par de Salud, Ginés González García y la secretaria de Legal y Técnica, Vilma Ibarra. También se hicieron presentes la ministra bonaerense de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual, Estela Díaz, y la asesora presidencial, Dora Barrancos.
Previo al comienzo del debate propiamente dicho, la diputada de la Coalición Cívica, Lucila Lehmann, solicitó una moción de orden para suspender el tratamiento hasta el 6 de enero, por las vísperas de las festividades religiosas de la Navidad, que fue rechazada por el pleno. Acto seguido, se presentó una nueva moción para que sea tratado un proyecto del titular del Interbloque Unidad Federal para el Desarrollo, José Luis Ramón, para la realización de una consulta popular sobre el tema, lo que también fue denegado.
Los primeros en tomar la palabra fueron los cuatro titulares de las cuatro comisiones en las que se debatió el proyecto y que actuaron como miembros informantes y se explayaron sobre los principales puntos del despacho de mayoría que legaliza el aborto.
La presidenta de la comisión de Legislación General, la diputada del Frente de Todos, Cecilia Moreau, señaló que «este proyecto profundiza una política de salud pública que tiene como eje el acompañamiento de las mujeres y de las personas gestantes, sea cual fuere su plan de vida. Se trata de poder garantizar un acceso y un disfrute pleno».
A su turno, su par de Salud, Pablo Yedlin, vestido con corbata verde, indicó que «decenas de miles de mujeres en la Argentina son internadas todos los años por complicaciones de abortos». «Este proyecto no va contra la religión de nadie y no va contra las creencias de nadie. Hace cien años que la Argentina viene condenando a las mujeres que deciden suspender su embarazo, que lo han decidido y que van a seguir haciéndolo», agregó.
En tanto, la titular de la comisión de Legislación Penal, Carolina Gaillard, explicó que “ninguna mujer se embaraza para abortar. Es una situación traumática. Lo único que vamos a hacer es que esa mujer esté acompañada por un Estado presente». Además, aseguró que “los derechos humanos no se plebiscitan”. “No van a pasar a la historia los tibios, van a pasar a la historia los que se la jueguen”, cerró.