Aclararon que sistema anterior utilzaba documentación de papel, lo cual consideraron que generaba que los trámites “sean lentos, burocráticos y de costos elevados”. De esta manera, explicaron que se digitalizaron los legajos automotores para realizar los trámites y eliminar los documentos a papel entre los diferentes registros.
Explicaron que se redujo el arancel de las transferencias al 1% y ya no se cobrará la emisión de cédulas de identificación automotor, títulos, chapas, patentes ni certificación de hasta dos firmas. “Regresan al bolsillo de los argentinos más de $36.000 millones por año”, indica.
También aclaran que le otorgan la capacidad de elegir a cada ciudadano el registro que se adapte mejor a sus necesidades, sin estar atado a una jurisdicción fija.