Terminadas las elecciones del domingo 22 de octubre, el dato saliente de la jornada, es que Milei y los libertarios, que habían ganado en las PASO perdieron ese lugar en estas elecciones generales siendo relegados a un segundo lugar, tras obtener el 30% de los votos.
Mientras Sergio Massa, el candidato de Unión por la Patria llegó al 36% de los votos quedando en primer lugar, y entrando así en mejores condiciones hacia el balotaje contra Javier Milei del 19 de noviembre. El candidato oficialista, evidentemente termina ganando no por un apoyo cerrado a su gestión que es muy criticada, ni mucho menos. Sino porque un sector de la población, que refleja reservas democráticas, no quiso que Milei se llevara la victoria ayer, porque no se imaginan al libertario ultraderechista y antiderechos de presidente. Por eso una franja de la población terminó volcándose al voto al candidato del peronismo, al ver que podía ganarle a Milei. Y así sucedió.
Lo sucedido, más allá de las contradicciones, refleja que la derecha y ultraderecha, no la tiene fácil en el país. Por eso Milei no pudo festejar, y ahora tiene que encarar un balotaje en más dificultades de las que esperaba. Y Patricia Bullrich, la candidata de Juntos por el Cambio, terminó tercera y relegada a un 23%. Lo cual reabrirá una nueva crisis en esa coalición derechista que sale muy golpeada. A la vez Schiaretti mejoró su resultado de las PASO llegando al 6,8%.
