Ayer se realizaron los comicios nacionales en todo el país y también con votantes radicados en el exterior. La elección resultó una sorpresa; pese a los escándalos de corrupción develados en los últimos días y que salpicaba muy de cerca al oficialismo y a una economía en profunda crisis, donde a él le cabe gran parte de la responsabilidad, Sergio Massa logró imponerse frente a una oposición dividida que propone un cambio.
Quizás la mayor sorpresa fue el derrumbe de Juntos por el Cambio y su candidata Patricia Bullrich, que quedó a casi 13 puntos por debajo del ganador Massa. Segundo quedó el candidato que anunciaba su triunfo en primera vuelta Javier Milei que quedó a 6,7 puntos del primero. Las encuestas previas daban muy cercanos a los tres, con un ligero predominio de Milei y Massa sobre Bullrich.

Como ningún candidato alcanzó el 45% de los votos afirmativos (no cuentan los sufragios en blanco) ni superó el 40% con más de 10 puntos de diferencia, el futuro presidente se definirá entre Massa y Milei en una segunda vuelta prevista para el 19 de noviembre.
En Tucumán, Unión por la Patria logró revertir el resultado de las PASO y obtuvo el 44,97 % de los votos contra el 34,93 de Milei y el 14,61 de Juntos por el Cambio. Las diputaciones nacionales se repartieron, tres para Unión por la Patria, una para Fuerza Republicana y una para Juntos por el Cambio.
Es interesante señalar que en Tucumán hubo significativos cortes de boletas. Sergio Massa obtuvo 471.145 sufragios, mientras que sus diputados lograron 437.312, una diferencia en menos de 33.833 votos. Milei obtuvo 365.992 votos, contra 285.254 que obtuvo Ricardo Bussi, una diferencia de 83.738 sufragios menos que los votos presidenciales; por su parte en Juntos por el Cambio Campero obtuvo 15.164 votos más que la candidata a la presidencia Patricia Bullrich.
Massa y Milei se enfrentarán en el balotaje El ministro de Economía dijo que «la grieta murió» y prometió «una nueva etapa para la historia política». Insiste que si llega al Sillón de Rivadavia hará un gobierno de unidad, convocando a todas las fuerzas políticas.

Milei celebró haber llegado al balotaje, pidió «no dejar de tener real magnitud de la situación». «De no tener partido pasamos a disputar la presidencia de la Nación contra el kirchnerismo, lo más nefasto de la democracia moderna», y dio un mensaje moderado, muy distinto al Milei de los últimos días de campaña, cuando se exhibía como un desaforado “Todos los que queremos un cambio tenemos que trabajar juntos”, enfatizó el candidato libertario en clara invitación a los votantes de Juntos por el Cambio.
Patricia Bullrich, la gran perdedora, se negó a felicitar a Sergio Massa: “Nunca vamos a ser cómplices del populismo y de las mafias que destruyeron este país” señaló. Con los ánimos propios de una impensable derrota, muchos piensan en un quiebre de la coalición.
Faltan casi un mes para el ballotage, mucho tiempo para los momentos que corren. Todos se preguntan que pasará con la economía, con el dólar, con la inflación y nadie duda de que Massa hará funcionar a pleno la máquina de fabricar billetes. El plan “platita” funcionó, ¿por qué no implementarlo nuevamente? se preguntan.
