Finalmente, después de una larga y dura campaña, con primarias en el medio, llegamos este domingo a las elecciones nacionales, donde elegiremos la fórmula presidencial que nos gobernará los próximo cuatro años y parte del Congreso. En general hubo un fuerte cruce de ofensas, agravios, expresiones desconsideradas, trampas y mentiras entre los candidatos y muy escasas propuestas, mucho menos un horizonte de futuro para nuestro país. Si, escuchamos algunas promesas de imposible cumplimiento, frases vacías y soluciones mágicas que rozan el absurdo, y un triunfalismo que no condice con los tiempos que atravesamos.
Además en el ínterin se conocieron fotos del Jefe de Gabinete de la Provincia de Buenos Aires, publicadas por su pareja de turno, disfrutando de unas escandalosas vacaciones en el Mediterráneo y las del militante justicialista, Julio «Chocolate» Rigau, sacando plata de cajeros bancarios en La Plata, y metiéndola en una bolsa de residuos negra; al capturar al individuo se constató que tenía 49 tarjetas de débito, estas tarjetas serían de presuntos ñoquis de la legislatura bonaerense.
Pero antes de comenzar la veda política, se conoció que, en el acto de cierre de campaña de Javier Milei, el conocido economista, muy cercano al libertario, Alberto Benegas Lynch, llamó totalitario al Papa Francisco y propuso que el país corte relaciones con el Vaticano: «Por consideración y respeto a mi religión católica…” De inmediato le contestó el arzobispo de Buenos Aires Jorge Ignacio García Cuerva. En declaraciones radiales el prelado defendió al papa Francisco, como le corresponde por convicción y jerarquía, al considerar que «la figura del Santo Padre es un referente muy grande para la iglesia» y aclaró que va más allá de los nombres propios como «en este caso de Bergoglio«. «Para los católicos la figura del Santo Padre… no es solamente una autoridad, sino que es nuestro pastor, nuestro referente universal» señaló el prelado.

Dijo además que «en un momento tan difícil, con tantas dificultades» hay que «romper en todo caso las relaciones con la inflación, con la marginalidad, con todas las situaciones que están generando tanto dolor entre los argentinos», y cuestionó que con los dichos de Alberto Benegas Lynch nos «encontramos con una nueva grieta».
Se cierra una campaña sucia, que dejó a la ciudadanía muy insatisfecha, y llegó la hora de la verdad. Conforme al veredicto de las PASO, Javier Milei, Patricia Bullrich y Sergio Massa, al ser los más votados, competirán por el triunfo y/o al menos por un segundo lugar para llegar a un ballotage, que tendría lugar el 19 de noviembre, el tercero queda afuera. Nadie se anima a vaticinar un resultado.
Es de esperar que los electores voten a conciencia, meditando el voto, con la convicción de que es la gran herramienta a su alcance, para salir de la profunda crisis económica, moral y social en que estamos inmersos. Sepa el pueblo votar.
