La Cancillería exigió este sábado la «inmediata e incondicional liberación» de los rehenes «de todas las nacionalidades», entre los que «se encuentran ciudadanos argentinos», retenidos por el movimiento palestino Hamás tras el ataque perpetrado la semana pasada a Israel, y responsabilizó por su «bienestar» a «quienes los han secuestrado».
«La protección de la población civil debe ser siempre una prioridad en todo conflicto armado, por lo que la Argentina hace un llamamiento para que respeten las normas del derecho internacional humanitario», señaló.
Y manifestó que «en ese sentido y a fin de aliviar el sufrimiento de la población civil palestina en la Franja de Gaza, resulta necesario garantizar el acceso de la ayuda humanitaria internacional».
Israel estima en por lo menos 120 el número de secuestrados por los combatientes de Hamás, que mataron además a unas 1.300 personas en su incursión del 7 de octubre.
Entre los rehenes figuran militares, mujeres, niños, ancianos, trabajadores extranjeros y personas con doble nacionalidad.
Las fuerzas israelíes sometieron desde entonces la Franja de Gaza a constantes bombardeos en el enclave, que según las autoridades locales mataron a más de 2.200 palestinos, 724 de ellos niños.

