Vie. Abr 17th, 2026

Más que un desafío, achicar el sector estatal es un imperativo para una provincia como Tucumán que se encamina a contar con un presupuesto que superará el billón de pesos. Osvaldo Jaldo sabe que su gestión estará signada por la estrechez financiera, independientemente del signo político que gobierne el país.

El gobernador electo ya comenzó a realizar los deberes en un período al que denominó de “preasunción” a dos meses de suceder a Juan Manzur en el cargo. En ese sentido, el actual vicegobernador de la provincia ya pidió oficialmente a la Casa de Gobierno el organigrama integral del Poder Ejecutivo para aplicar cirugía mayor en la estructura. “Con menos Estado se puede tener más presencia y servicios”, afirmó. “2024 será un año de más austeridad”, remarcó.

Existe la posibilidad de fusionar ministerios y eliminar una decena de secretarías y varias subsecretarías de Estado. ¿Los nombres del nuevo gabinete? Por una cuestión estratégica, Jaldo ha decidido no revelarlos hasta después de las presidenciales. Hay una primera idea de unir, por ejemplo, el Ministerio de Economía con el de Producción, como existió en alguna oportunidad. La clave en este sentido sería el fortalecimiento de las secretarías de Hacienda y de Desarrollo Productivo.

El Ministerio del Interior seguirá siendo central para la coordinación de políticas con los 19 municipios (incluyendo Capital) y con las 93 comunas rurales. También se afianzará Desarrollo Social. Salud Pública tendrá que ampliar su cobertura por la mayor demanda de ciudadanos que no pueden sostenerse en el esquema de la medicina prepaga.Otro cambio en estudio pasa por el área de Gobierno y Justicia que, a su vez, puede volver a tener bajo esa órbita a Seguridad. Además, la Fiscalía de Estado continuaría con su perfil eminentemente técnico. Es una de las áreas que menos inquietud genera al equipo jaldista porque se nutre más de profesionales de carrera que de funcionarios políticos.