Las firmas aseguraron que para compensar el incremento de los costos las subas debían ser como mínimo del 9% mensual. Sobre ese punto, no hubo concesión alguna, pero el Gobierno ofreció como zanahoria una rebaja impositiva enfocada en el impuesto país sobre la importación de algunos insumos. También mejoras en la velocidad de acceso al mercado oficial de cambios para quienes adhieran al programa.
Luego de las negociaciones, la Asociación de Supermercados Unidos (ASU) confirmó en las últimas horas a través de un comunicado que “están llegando las nuevas listas en el marco del acuerdo con el Gobierno” y completó: “Consecuentemente vamos a empezar a trabajar con normalidad cumpliendo el referido acuerdo”.
Con dos semanas por delante antes de cerrar el mes, el programa Precios Justos podría funcionar como una especie de “ancla” para la inflación de agosto, que se calcula que estará sensiblemente por encima de la de julio. Ayer, después de 12 jornadas consecutivas al alza, el dólar blue cerró a la baja. La pregunta, por ahora sin respuesta entre los economistas, es si culminó o no el proceso de corrección de variables que desató el resultado electoral y la devaluación posterior.
