Dom. Abr 26th, 2026


La torpe expropiación de YPF realizada por Axel Kicillof como ministro de Economía de Cristina de Kirchner, viene generando fuertes dolores de cabeza al país.

Recordemos que En 2012, el Estado argentino se comprometió a pagar a la petrolera española (que vació a YPF durante casi quince años), un valor nominal de USD 5.000 millones.

Pero eso no es todo, por ignorancia o impericia de Kicillof y de la entonces presidenta, la expropiación no tomó en cuenta que no se cumplía con los artículos 7 y 28 del estatuto de YPF, al haber tomado el control del 51 % de las acciones de la compañía y no haber lanzado una oferta pública de adquisición (OPA) de las acciones de los restantes accionistas.

En marzo pasado, la jueza Loretta Preska, de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, eximió de responsabilidades a YPF, pero culpó al Estado argentino. Los demandantes sostuvieron que el Estado argentino debería haber hecho la oferta al resto de los accionistas, según los estatutos de YPF y el prospecto de oferta pública que la compañía presentó ante la Comisión de Valores de Estados Unidos.

Justamente hoy arrancó el juicio de tres días que determinará cuánto deberá pagar el país de indemnización. El tribunal fijó que la Argentina tiene que pagar el valor que tenían las acciones al momento en el que estaba obligada a realizar la oferta pública La cifra se ubicaría entre US$4999 millones y US$16.100 millones, según acordaron las partes. Si bien la Argentina todavía puede apelar el fallo, igual deberá dejar una garantía proporcional a la indemnización que se definirá estos días.

En el juicio se determinará el monto final, tomando en cuenta la fecha de la expropiación, y la tasa de interés que vaya a aplicar la jueza para actualizar esos montos desde 2012 hasta hoy.

Los demandantes quieren US$ 16.000 millones, un monto que supera largamente el valor de mercado de YPF, expresó la Argentina en su defensa.

De acuerdo a su capitalización bursátil en Wall Street, YPF vale hoy US$ 5.000 millones. Así, el país podría terminar pagando más que el valor total (un piso de US$ 5.000 millones y un máximo de US$ 16.000 millones, a lo que podrían sumarse intereses) sólo para compensar a los accionistas del 29% de la compañía. Un absurdo total que debería ser pagado con el patrimonio de la familia Kirchner y Axel Kicillof.

Y todavía no se les cae la cara de vergüenza.