El día en que declaramos la independencia transcurrió en Tucumán, cuna del acontecimiento, como un día más, pero sin transporte, por huelga de UTA muy poca gente se congregó en el centro. No se observó el fervor patrio que debería caracterizar a esta histórica jornada.
Recordemos que el presidente Carlos Menem, por Decreto 81/1991 declaró a la ciudad de San Miguel de Tucumán Capital de la República Argentina, con carácter simbólico los días 8 y 9 de julio de cada año. Desde aquel ya lejano 1991, Tucumán recibe todos los años al presidente de la Nación. Claro está que hubo algunos faltazos, pero en general se hicieron presentes. Alberto Fernández hubiera tenido asistencia perfecta, pero este año envió al ministro de Cultura en representación suya, él optó por asistir a la ceremonia inaugural del gasoducto que une Tratayen, en Neuquén, con Salliqueló, en la provincia de Buenos Aires. Mucho mejor le hubiera ido a Alberto en Tucumán, al ser la figura central, que ser ignorado olímpicamente por Cristina en la provincia sureña.

Ciertamente que el gasoducto es una obra fundamental para el país, como lo manifestáramos días atrás, en esta misma columna, pero la inauguración se montó como un acto de campaña. Cristina jugó de local, elogió sin límites al candidato presidencial, el ministro de economía Sergio Massa, destacando “la fuerza que le estás poniendo, y en un momento difícil, le pusiste garra”. En ningún momento mencionó al presidente, pero sí puso vehemencia en criticar a los empresarios, a quienes en algunos casos, como Eduardo Eurnekian o al Grupo Clarín, nombró de manera directa.
“Yo no sé qué pasa cuando se juntan los empresarios, hacen concursos para ver quién dice la boludez más grande”, dijo la vicepresidenta luego de leer una frase del empresario Eurnekian dueño de Corporación América. Al cerrar el lunes la 4ª edición del Encuentro Anual para el Desarrollo del Comercio y los Servicios dijo. “La dirigencia política ha tomado durante muchos años las decisiones equivocadas que nos han llevado a las circunstancias en las que hoy nos encontramos” palabras de Eurnekian[i]

Nada dijo Cristina sobre la demora de esta obra, ella debe saber que, en julio de 2019, Mauricio Macri firmó un decreto donde se instruye a la Secretaría de Energía a “convocar a licitación pública nacional e internacional” para la “prestación del servicio de transporte de gas natural” que contemple el diseño y la construcción de un gasoducto que conecte la Subzona Neuquén (localidad de Tratayén) con la localidad de Salliqueló (Provincia de Buenos Aires). Tres semanas más tarde, la Secretaría de Energía convocó a la licitación ordenada por el Decreto.
Se fijó el 12 de septiembre de 2019 como fecha de apertura de las ofertas, pero ese plazo fue prorrogado en 3 oportunidades: 2 prórrogas dictadas durante la gestión de Cambiemos y una en la del Frente de Todos, que llevó el plazo al 30 de diciembre de 2020, 15 meses después del plazo inicial. Lo demás es conocido, recién el 3 de junio de 2022, se lanzó la licitación de la obra civil del gasoducto.

En Tucumán, en un día triste, sin los tradicionales festejos de un 9 de julio, con escasas banderas y sin fervor popular, solo el gobernador electo Osvaldo Jaldo, se quejó por la ausencia de Fernández, consideró que la participación del presidente en las celebraciones del 207° aniversario del 9 de Julio de 1816 era prioritario. Sin menoscabar la importancia del gasoducto, y destacando la necesidad de habilitar en forma urgente esta obra, Jaldo sostuvo que la prioridad presidencial debería haber sido Tucumán.
Alberto intentó justificar su ausencia saludando a los tucumanos a través de un video que subió en la madrugada del 9 de Julio a sus redes sociales. En él pide a los argentinos “no cambiar el rumbo”. Con una inflación de tres dígitos, con un 45 % sumidos en la pobreza, con una moneda que se deprecia día a día y con un gobierno desarticulado que dejó de gobernar, una gran mayoría consciente, reclama a gritos un cambio de rumbo.
