Mié. Jun 3rd, 2026

Argentina no tiene moneda. La que utilizamos para comprar bienes y productos y saldar nuestras deudas, y al mismo tiempo la recibimos cuando cobramos sueldos, honorarios, alquileres etc. es solo un papel impreso con un valor nominal que se devalúa mes a mes, día a día, su valor solo dura un instante. No nos sirve como reserva o como medida para nuestros contratos.

El Peso, a lo largo de su historia que comenzó en 1881, tuvo diversas denominaciones y en su transcurso perdió 18 ceros.

Repasemos su camino hasta hoy. El 5 de noviembre de 1881, durante la primera presidencia de Julio Argentino Roca, se sancionó la Ley 1130 de Unificación Monetaria Nacional. Esta Ley determinó que la unidad monetaria de la Argentina fuese el Peso Moneda Nacional (m$n) y que los bancos debían renovar toda su emisión de billetes. De esta forma se emitió una moneda común para todo el territorio nacional unificándose el sistema monetario. Hasta ese momento circulaban monedas muy diversas, emitidas por las provincias o por entidades privadas.

Ese peso moneda nacional convertible a una paridad de un peso a un peso oro sellado (equivalente a 1,612 gramos y 900 milésimos de fino), tuvo larga vigencia hasta el 31 de diciembre de 1969.

Pero el cáncer de la inflación que contagió gravemente a la economía del país hizo perder poder de compra a la moneda. Los precios expresados en Moneda Nacional eran cada vez mayores. En este contexto, el 15 de abril de 1969 se decidió reemplazar el signo monetario, emitiéndose el Peso Ley 18.188, cuyo período de vigencia abarcó desde el 1° de enero de 1970 hasta el año 1983. Con la nueva moneda se dispuso la supresión de dos ceros en las monedas y billetes. De esta forma 1 peso Ley 18.188 fue equivalente a 100 pesos Moneda Nacional.

En el año 1983, se volvió a reemplazar la moneda. La inflación hacía estragos entre 1975 y 1982  Durante estos años el tipo de cambio respecto al dólar se devaluó en más de 200.000 % (doscientos mil por ciento) ; y se llegaron a emitir billetes de un millón de pesos Ley.

Fue así que en el mes de junio de 1983, y por medio del Decreto 22.707, se reemplazó el Peso Ley por el Peso Argentino ($a). La equivalencia establecida fue de 10.000 Pesos Ley 18.188 por cada peso argentino. Sin embargo, durante estos años la inflación fue en promedio de 650% anual por lo que rápidamente el peso argentino perdió su valor. La moneda tuvo vigencia por solo dos años, hasta junio de 1985. Fue la moneda con menor tiempo de uso.

Durante el gobierno de Raúl Alfonsín se decidió un nuevo cambio en la moneda oficial como parte del plan económico que pretendía contener la inflación. De este modo, el 15 de junio de 1985, a través Decreto 1096 de 1985, se estableció al Austral (₳) como nueva moneda nacional, siendo equivalente a 1000 pesos argentinos. El intento de estabilización fracasó.  Así llegamos al gobierno de Carlos Menem. En el año 1991, se estableció la que es hasta hoy la moneda vigente: el Peso ($), convirtiendo 10.000 australes por un peso que entró en vigor el primero de enero de 1992. El 27 de marzo de ese mismo año se promulgó la Ley de Convertibilidad Nº 23.928 la que determinó la convertibilidad del Peso con el dólar a una relación de un peso por cada dólar.

La convertibilidad fue anulada por otra ley y nuevamente nuestra moneda ingresó en una caída imparable. Tanto que ese peso que en sus comienzos valía un dólar, hoy se necesitan 500 de él, para adquirir esa unidad de la moneda norteamericana.

Es de suponer que el gobierno que asuma en diciembre de este año, junto a un programa o plan estabilizador, volverá a cambiar el signo monetario.