La querella de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner solicitó que Rossana Caputo, hermana de un exfuncionario del gobierno de Mauricio Macri, sea indagada en el marco de la causa en la que se investiga el accionar violento de Revolución Federal, bajo la acusación de haber sido quien se ocupó de dotar de financiamiento a esa organización desde la empresa Caputo Hermanos.
«Toda esta oscuridad en torno de Morel se explica porque lo que se hizo fue financiar a Revolución Federal. A Nudelman lo desplazaron de la compra de muebles para Añelo en abril de 2022. Ahí quedó a cargo Rossana Caputo, solo controlada por Flavio y (su hija) Jimena Caputo», sostuvieron los abogados de la querella al reclamar la «que se indague a Rossana Caputo y que se profundice la investigación relativa al accionar de Flavio Caputo», según el texto al que accedió Télam.
«Ahora sabemos que la contratación de Morel para hacer muebles en Añelo tiene características que la hacen única. Fue en este único caso en el que Flavio Caputo desplazó a Nudelman de encargarse de presupuestos y le dijo que específicamente de la mueblería se encargaría Rossana Caputo», remarcaron.
«Nudelman contó que Caputo Hermanos no se encarga de mueblería y, segundo, contó que Rossana Caputo no trabaja en Caputo Hermanos. El único caso en el que se hizo mueblería no pasó por los circuitos normales, y ese único caso lo llevó adelante Rossana Caputo, con pagos aprobados por Flavio y Jimena Caputo: todo en familia», detallaron.
«Ese único caso es en el que se contrató a una carpintería inexistente de Boulogne para hacer trabajos en Neuquén, que casualmente pertenecía al que devino en líder de una agrupación decidida a eliminar al kirchnerismo como sea: ‘muertos o exiliados'», insistieron los abogados, recordando una de las tantas consignas que supo agitar Revolución Federal.
En la misma línea argumental, y tomando como base la declaración de ese empleado, los abogados de la vicepresidenta remarcaron que «Morel fue el único que no transportó los muebles que vendió con la transportadora usual, sino que pidió furgones especiales en los que él debía viajar con los muebles y de los que se ocupó él y no el personal de Caputo Hermanos».
«Todo se hizo de manera irrastreable. A esto se suma que la explicación de que tenía que ir en el furgón (para controlar que los muebles no se dañen ante una eventual lluvia) parece ser mentira: sabemos que Morel viajó a Añelo en avión. Lo único que queda, entonces, es el intento de evitar la fiscalización de trabajadores regulares de la empresa», concluyeron los abogados de la querella.
