“A seis meses de dejar el gobierno, envían un proyecto de blanqueo de capitales. Lo principal para una iniciativa de este tipo es generar confianza (algo que demolió el oficialismo). ¿Quién va a querer entrar en un blanqueo de un gobierno que cae por un tobogán? ¿Algunos amigos?”, preguntó el jefe del radicalismo en la Cámara baja, Mario Negri.
Una mirada distinta tuvo el jefe del interbloque federal, Alejandro “Topo” Rodríguez. El diputado, si bien opinó días atrás de manera personal -y no en nombre de toda la bancada- que ve con buenos ojos la iniciativa, dejó claro que, si el Frente de Todos no quita la figura del “colaborador”, se pondrá en riesgo un eventual acompañamiento. Sobre este punto, desde el Ministerio de Economía deslizaron que la propuesta establece un acuerdo de colaboración para que la AFIP obtenga información y pueda localizar y detectar bienes no declarados tanto en el país como en el exterior.
“Es positivo que se apunte a regularizar el cumplimiento con las responsabilidades tributarias y, en la medida que se está planteando como un mecanismo voluntario, cumple con las condiciones necesarias en este tipo de normas. En tal sentido, es un avance que amplía las posibilidades hoy vigentes. En lo que respecta a la figura del ‘colaborador’, debería ser excluida de la propuesta. No es pertinente”, aseveró Rodríguez.
Desde el radicalismo “blue” de Evolución, Martín Tetaz expresó: “Otra vez el Gobierno busca beneficiar a los que no cumplen sin reconocer a los boludos que pagamos todos nuestros impuestos. Para acompañar esto en el Congreso es preciso que haya también un premio a los que cumplen, bajando las alícuotas de Bienes Personales”.
En una sintonía similar, la diputada macrista Germana Figueroa Casas advirtió: “El gobierno manda otro blanqueo al Congreso que lo único que hace es fomentar la cultura de la evasión y la improvisación. Estas medidas deben ser extraordinarias. Si vamos a premiar a los que no cumplen, entonces hay que buscar la manera de beneficiar a los que sí lo hacen”.
Para aprobar el proyecto, y si Juntos por el Cambio decide rechazar la iniciativa, el Frente de Todos deberá -como mínimo- blindar a todo su bloque, adherir a los aliados habituales de Provincias Unidas y negociar potenciales retoques que pediría el interbloque federal. Si pasa al Senado, y como el cristinismo perdió la mayoría automática que tenía, tendrá que solicitar ayuda al espacio “federal” que se desprendió del oficialismo en febrero pasado.
La Cámara alta no tiene ninguna comisión agendada para la corriente semana -intentó reactivar algunas días atrás y, en un par de ocasiones, ni siquiera logró quorum- y recién para la semana próxima, la de Acuerdos realizará audiencias públicas entre miércoles y jueves para analizar demorados pliegos judiciales.
