El Congreso deliberó en el microestadio de Ferrocarril Oeste, en el barrio porteño de Caballito, en el intento de delinear la estrategia electoral del Frente de Todos (FdT) de cara a las elecciones de este año. El presidente Alberto Fernández se hizo esperar, pero no participó del Congreso. Antes del inicio, el senador Mariano Recalde planteó que el PJ apuntará a «seguir los pasos para constituir una alianza, un frente electoral amplio que es lo que necesitamos en este momento».

Con idéntico sentido el exministro de Agricultura Julián Domínguez consideró que lo que debe hacer el PJ es «ordenar el frente en un espacio bien amplio» y ratificó la posición respecto de Cristina Kirchner. «Ya quedó demostrado en el 2019 que Cristina fue un punto ordenador», resaltó. El Congreso cerró con la ratificación de autoridades.
Claro está que al cierre ya se conocía la carta de Cristina, que cayó como un baldazo de agua helada. La viuda de Néstor Kirchner ratificó una vez más, que no será protagonista en este año electoral. «No voy a ser mascota del poder por ninguna candidatura», insistió. Y aclaró «No se trató de una decisión apresurada ni producto del momento, sino de una decisión razonada y pensada»,
Recordemos que luego de ser condenada por la justicia en diciembre último, enfurecida por el fallo, dijo que no sería candidata. «No voy a someter a la fuerza política que me dio el honor a que la maltraten en un período electoral con una candidata condenada. Bueno, no voy a ser candidata a nada», vociferó entonces.
Ahora volvió a insistir en su proscripción lo que bien sabemos es una falacia. Ella no está proscripta y de ser ratificada su condena en casación y en la Corte, recién quedará inhabilitada para ejercer cargos públicos, no “proscripta” como dice.
En esta larga carta vuelve a cargar contra el FMI, contra la Corte y la Justicia, y también caen en sus criticas el expresidente Mauricio Macri y el actual Alberto Fernández. En una parte dice “Desde el 2016 el Partido Judicial funciona como una Task Force de Juntos por el Cambio y los grupos económicos concentrados para producir la eliminación de sus adversarios políticos”.
En otra parte de su carta señala: Ante esta situación resulta imprescindible -más que nunca- la construcción de un programa de gobierno que vuelva a enamorar a los argentinos y las argentinas, y convencerlos de que un país mejor no sólo es posible, sino que, además, es deseable. Un programa de gobierno que es necesario no sólo para el peronismo, sino para el sistema democrático en su conjunto. No reconoce su responsabilidad por el actual desastre, e ignora completamente que ella forma parte del gobierno como Vice presidenta, tampoco, que gobernó la Nación como presidenta, durante ocho años, entre el 10 de diciembre de 2007 y el 9 de diciembre de 2015.
Ante la negativa de la Señora de Kirchner a candidatearse, en el justicialismo se abre un abanico de posibles postulantes a la presidencia. Y no les queda mucho tiempo para definir la fórmula.