Como era de esperar, tras el fallo de la Corte haciendo lugar a una medida cautelar que suspendió las elecciones de Gobernador y Vice en Tucumán, el gobernador Juan Manzur, declinó su postulación. Sin duda hizo lo que correspondía hacer, y reconocemos su gesto para destrabar el proceso electoral.
Mucho se analizó y se habló del asunto, se hicieron especulaciones de todo tipo, algunas rozando el absurdo, como decir que con su actitud Manzur acorralaba a la Suprema Corte. Es no entender nada sobre el accionar y los tiempos del Tribunal Supremo.

Hay otro asunto planteado, que aún está pendiente, el adelantamiento de la fecha de los comicios. No sabemos si la Suprema Corte también se ocupará del tema, pero falta todavía el fallo definitivo del Alto Tribunal, recién cuando se pronuncie la provincia podrá fijar la fecha para realizar las elecciones suspendidas.
El viernes otra noticia ocupó la primera plana en todos los medios nacionales y provinciales. El Indec dio a conocer el índice de inflación del mes de abril, que se ubicó en un nivel récord, del 8,4 %. De esta manera el aumento de los precios en el primer cuatrimestre del año sumó un 32 por ciento y la suba interanual fue de 108,8 %, la más alta en más de 30 años Alimentos fue uno de los rubros que más subió
Recordemos que en enero de este año el ministro Sergio Massa aseguró que a partir de abril la inflación se ubicaría en un 3% mensual. Un grueso error de cálculo que evidencia claramente el grado de improvisación del gobierno. Casi simultáneamente se supo que la inyección de pesos al mercado vuelve a tomar impulso pese a la disparada inflacionaria y la dolarización; el Gobierno volvió a solicitarle al Banco Central (BCRA) el envío de otros $140.000 millones para cubrir sus gastos.
El adelanto de mayo de $140.000 millones eleva el acumulado en el año hasta los $370.000 millones cuando la meta para el segundo trimestre, convenida con el FMI, es de $373.000 millones.
El ministro Massa anunció algunas medidas para frenar la inflación, pero solo son paliativos en el intento de llegar hasta fin de año. Entre las medidas dispuestas está el aumento de las tasas de interés al 97 %, la autorización al Mercado Central de Buenos Aires para importar alimentos sin aranceles, y permitir que el Banco Central actúe con mayor intensidad en el mercado cambiario.
A pesar de las malas noticias económicas, el país entero debería rezar para que este gobierno concluya su mandato en diciembre en una atmósfera de paz y tranquilidad, lo que es difícil, pero no imposible.