Osvaldo Jaldo está convencido de que el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) que suspendió la elección de gobernador y de vicegobernador en Tucumán, estriba sobre un interés político, motivado por el temor, por parte de Juntos por el Cambio (JxC), a un inminente resultado electoral perdidoso.
Considera, de hecho, que la principal alianza opositora repitió, para el proceso comicial de este año, la estrategia de judicializar la elección, como lo había hecho en 2015 y en 2019. En ese sentido, defendió que su espacio político actuó siempre ajustado a derecho, y respaldado por una sentencia firme, dictada por el máximo tribunal de la provincia. Finalmente, chicaneó casi en forma constante a sus principales rivales políticos, los candidatos a gobernador y a vicegobernador de JxC, Roberto Sánchez y Germán Alfaro, respectivamente.
«Esperábamos que algo ocurra. Pero nos sorprendió el momento en que salió, porque este tema viene desde abril; es decir, la CSJN tenía tiempo suficiente para fallar con anticipación y no tres días antes que se celebre el proceso electoral. El pueblo, que está esperando para votar; y está muy bien que así sea dentro de este sistema democrático”, dijo Jaldo.
“Nosotros somos muy respetuosos del Poder Judicial; y no hemos dudado un instante en acatar el fallo”, dijo Jaldo. E inmediatamente precisó que ello no implica un relajamiento por parte de la militancia. “Por supuesto que vamos a esperar a ver qué resuelve la CSJN; pero la campaña no se detiene. “No barajamos la posibilidad de que Manzur se baje. Hoy la fórmula es Jaldo-Manzur. No es que tomamos una decisión sin antes someternos al Poder Judicial de Tucumán -el que corresponde, porque la elección se hace en Tucumán-; y hoy Manzur está habilitado por la máxima autoridad de este Poder, que es la Corte. No ha sido capricho de nadie; estamos ajustados a leyes, a fallos de la corte”, manifestó el candidato a gobernador por el Frente de Todos.