El 3 de junio de 2016 el fallecido juez federal Claudio Bonadio sobreseyó a Cristina Fernández de Kirchner en una causa en la que se la había denunciado por usurpación de título y fraude contra la administración pública. Se la acusaba de no haber terminado la carrera de Derecho y por ende de atribuirse el título de abogada cuando no lo era.
Bonadio -denunciado y acusado por el kirchnerismo por diversas causas- había cerrado el caso después de recibir información de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de La Plata en la que Fernández de Kirchner se recibió de abogada. Para el juez no había dudas: la documentación aportada por la Facultad confirmaba que la actual vicepresidente de la Nación es abogada. Denuncias similares se habían presentado en varios juzgados federales que habían archivado el expediente. Bonadio fue más lejos aún y sobreseyó a Fernández de Kirchner.
Lo hizo luego de tener en sus manos la fotocopia de la planilla de inscripción e ingreso a la carrera de abogacía, firmada por la ex presidente el 15 de septiembre de 1971. A ese documento se le sumó la copia del acta número 710 del libro de registros de entregas de títulos. Allí se señala que Fernández de Kirchner se recibió de abogada en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata y retiró el diploma el 10 de diciembre del año 1979. Y por último Bonadio había leído una fotocopia del certificado analítico completo en donde constan las materias que rindió Fernández de Kirchner con las fechas y las calificaciones respectivas.
El 13 de mayo de 2016 Bonadio había procesado por primera vez a Fernández de Kirchner. Aquel primer procesamiento dictado por el juez fallecido en 2020 fue por el caso de Dólar Futuro. Semanas después de aquella resolución Bonadio sobreseyó a la vicepresidente por el caso del título de abogada. El sobreseimiento quedó firme porque el fiscal Carlos Rívolo no apeló.