Lun. May 4th, 2026

Decíamos ayer que durante esta semana judíos y cristianos celebramos nuestras respectivas pascuas. Para los hebreos Pesaj. No siempre concuerdan las fechas, pero siempre están cercanas. No debemos olvidar que Jesús murió un día viernes, justo cuando se celebraba la Pascua en Jerusalén y por tal motivo fue sepultado de apuro y de manera provisoria en un sepulcro todavía no usado, propiedad de un rico judío seguidor del Mesías, llamado José de Arimatea.

Si bien coinciden en el nombre, las celebraciones tienen motivos muy diferentes. Los judíos rememoran la salida y liberación del pueblo hebreo de Egipto donde vivían en esclavitud, el Éxodo.  Este acontecimiento que marca el nacimiento de la Nación Judía como tal, es recordado más de 150 veces en la Torá, (Pentateuco para la Biblia Cristiana) “Y en efecto, ese mismo día sacó Hashem a los israelitas de la tierra de Egipto, organizados por tribus” Shemot (Éxodo) 12:51
Los cristianos en cambio, recordamos en esta semana los últimos momentos de la vida de Jesús, la última cena, su Pasión, su muerte en la Cruz y su Resurrección. Hoy nuestra nota será dedicada a comentar la Pascua Judía, ayer la dedicamos a la Pascua Cristiana.

Pesaj tiene el simbolismo de la emancipación. Es la salida del cautiverio, de la opresión física, del dolor material, de la degradación social y del deterioro espiritual. Pesaj es el renacer a la libertad y no solamente para el pueblo judío, sino también, para todos los hombres. El sentido de Pesaj ha inspirado a todos los pueblos que han buscado su libertad desde tiempos inmemoriales. En ambas celebraciones, la cristina y la judía, la Pascua implica el renacer, la libertad y es emblema de dignidad del ser humano.

Las familias judías, reunidas en la mesa familiar tienen por costumbre leer la narración del Éxodo. Aquella epopeya encabezada por Moisés en busca de la Tierra Prometida. Esta lectura persigue un objetivo, la recordación de un tiempo recuperado para el hombre que de pronto comienza a disfrutar de la libertad.

La salida de Egipto del pueblo judío devuelve “el tiempo”. Como dice el Eclesiastés, capítulo 3. –  Es por eso que la Torá fija un nuevo tiempo (Shemot 12:2) “Este mes será para vosotros el comienzo de los meses, será el primero de los meses del año”.

La celebración de la Pascua por los hebreos es anterior al Éxodo. Originariamente era la fiesta del retorno primaveral de la vegetación, común a todas las civilizaciones primitivas. Sin embargo la Pascua, por la oportuna coincidencia de su celebración con la liberación de Egipto, llegará a ser para Israel la recordación de esta liberación (cf. Éx 12 y 2 Re, 23, 21-23).

Pesaj, viene de pasah, «pasar» en el sentido de dispensar (cf. Éx 12, 23), aludiendo a que el Señor pasa sin herir con sus plagas las moradas marcadas con la sangre del cordero inmolado por los hebreos, la celebración comienza este miércoles y se extenderá hasta el jueves 13.

Para todos los tucumanos que conforman la gran familia judía de nuestra comunidad, que nuestra nota valga como una sincera adhesión a su celebración.