Lun. May 18th, 2026

Durante esta semana judíos y cristianos del mundo entero celebran la Pascua. Para los hebreos, la Pascua o Pesaj, recuerda la salida y liberación del pueblo hebreo de Egipto donde vivían en esclavitud. En cambio, los cristianos, rememoramos los últimos momentos de la vida de Jesús, la última cena, donde instituyó la Eucaristía, su Pasión, su muerte en la Cruz y su Resurrección.

 

Hoy dedicaremos nuestro espacio a la Pascua de Resurrección, porque los acontecimientos que tuvieron lugar en la lejana Jerusalén, veinte siglos atrás marcan un punto de inflexión en la historia; un final y un nuevo comienzo para toda la humanidad. Y para 1200 millones de creyentes, el martirio, la muerte, la sepultura, y la resurrección de Jesucristo son hechos decisivos. Sin la Resurrección no existe el cristianismo. Como Pablo lo expuso en su carta a los Corintios:

Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también nuestra fe. Y somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que él resucitó a Cristo de entre los muertos. [i]

Hasta aquí San Pablo. Y ante la pregunta de si efectivamente ocurrió la Resurrección de Jesús. Tenemos el testimonio de los evangelios, principal fuente de la que se nutre nuestra fe.

Lucas en su Evangelio relata: Pero al primer día de la semana, antes de amanecer, llegaron al sepulcro llevando los perfumes que habían preparado. 2 Y encontraron la piedra corrida fuera del sepulcro, pero cuando entraron no encontraron el cuerpo del Señor Jesús. 4 Y se dio el caso de que, cuando estaban perplejas ante aquello, de pronto se les presentaron dos hombres con togas relampagueantes. 5 Al asustarse ellas y bajar su rostro hacia el suelo, les dijeron: «¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? 6 No está aquí, sino que resucitó. Recordad cómo os habló cuando aún estaba en Galilea, 7 diciendo que el Hijo del hombre tenía que ser entregado a manos de pecadores y ser crucificado, y resucitar al tercer día».[ii]

A su vez Mateo cuenta:  Pasado el sábado, a la [hora] en que clareaba el primer [día] de la semana, fue María Magdalena, y la otra María, a observar el monumento. 2 De pronto hubo un gran terremoto, pues un ángel del Señor, bajando del cielo y acercándose, corrió la piedra y se sentó encima de ella. 3 Su aspecto era como [el] relámpago, y su vestido blanco como la nieve. 4 De miedo ante él los centinelas se echaron a temblar y quedaron como muertos. 5

El ángel, tomando la palabra, dijo a las mujeres: «Vosotras no temáis, pues sé que buscáis a Jesús el crucificado. 6 No está aquí, pues resucitó, como había dicho. Venid a ver el sitio donde estaba puesto. 7 Y marchad aprisa a decir a sus discípulos: «Resucitó de entre los muertos; y mirad, va delante de vosotros a Galilea; allí lo veréis. [Ya] os he dicho». 8 Y marchando aprisa desde el sepulcro, con temor y gran alegría, corriendo a comunicarse[lo] a sus discípulos. 9 Y de pronto Jesús les salió al encuentro, diciendo: «¡Salve!». Ellas, acercándose, abrazaron sus pies y lo adoraron. 10 Entonces les dice Jesús: «No temáis; id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea, y allí me verán».[iii]

Y el mismo Mateo narra que Jesús se les aparece a sus discípulos y les habla: «Se me dio toda autoridad en [el] cielo y sobre [la] tierra. 19 así que id, haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, 20 enseñándoles a guardar todo lo que os mandé. Y mirad, yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo».[iv]

Este mandato del Jesús resucitado es el que su Iglesia viene continuando, con ciertos altibajos, a través de los siglos y que conserva plena vigencia.

Creer en la Resurrección de Cristo es fundamental para abrazar su fe. Porque es creer que Jesús es verdaderamente el hijo de Dios, el Mesías tan esperado; creer en que hay otra vida después de la muerte y que ésta no es el fin definitivo, sino el camino para encontrarnos con Dios.

El evangelio de San Juan también relata que Jesús dice a Tomas: «¿Porque me has visto has creído? Felices los que no ven y creen»[v]

Mañana continuaremos