El día jueves nos referíamos a Francis Fukuyama, su pensamiento y sus libros, y afirmábamos que el politólogo estadounidense es uno de los intelectuales más influyentes de la actualidad a escala mundial.
Hoy voy a referirme a su pronóstico de que Rusia colapsará en las próximas semanas, tras la recuperación de Ucrania de algunos territorios que había ganado. Esto lo publicó en su cuenta en Twitter, el 3 de octubre, el autor del controvertido libro, “El Fin de la Historia y el último hombre”, publicado en 1992.

Fukuyama enunció numerosos pronósticos con respecto a la guerra en Ucrania, algunos de los cuales, más tarde, coincidieron con lo que efectivamente ocurrió. Si bien al comienzo del conflicto bélico dijo que Rusia caería de manera inmediata, “en lugar de ocurrir lentamente a través de una guerra de desgaste”, cosa que no ocurrió, sí acertó cuando aseguró que no habría una reconciliación diplomática entre ambas partes. A principios de septiembre acertó al predecir el avance ucraniano en el sur del país, asegurando que Kiev liberaría la región de Jerson y la costa del Mar Negro.
“No hay ningún compromiso concebible que sea aceptable tanto para Rusia como para Ucrania, dadas las pérdidas que han sufrido en este momento” señaló, y dijo que Putin “no sobrevivirá a la derrota de su ejército”. “Recibe apoyo porque se le percibe como un hombre fuerte; ¿Qué tiene para ofrecer una vez que demuestra incompetencia y es despojado de su poder coercitivo?”.

Resulta a todas luces evidente que Rusia va perdiendo la guerra. Una muestra de ello es el desesperado lanzamiento de misiles contra Kiev, que ha provocado la muerte de al menos cinco civiles, causado heridas a otros y ha ocasionado graves daños en edificios residenciales, de oficinas y en organismos públicos. La ofensiva de Moscú se ha extendido a otras ciudades y se produce tan solo dos días después del sabotaje el sábado del puente del estrecho de Kerch, infraestructura estratégica rusa en la anexionada península ucraniana de Crimea.
En las últimas semanas, el ejército de Putin viene sufriendo bochornosos reveses militares. Los soldados atribuyen los reveses a la OTAN, indicando que la Organización, suministra armas e incluso combatientes a Ucrania. “La ocupación de Ucrania no es un juego, esto no ha sido un juego por mucho tiempo”, declaró un soldado a un periodista de Rusia 1 en la región de Donetsk: “Es una ofensiva meticulosa, clara, del ejército de la OTAN”.
El presentador televisivo Vladimir Solovyov, dijo en su programa que Moscú “no enfrenta a Ucrania, eso ya pasó. Lidiamos con todo el bloque de la OTAN, con el gran poderío de su complejo industrial militar”. Agregó que “no hay que esperar buenas noticias” del frente de batalla a corto plazo. “Hay que tener voluntad y paciencia estratégica”.

Desde el comienzo de la invasión de Rusia a Ucrania, advertíamos que Putín se había lanzado a una guerra sin medir sus consecuencias, en un intento de emular a Hitler cuando aquel diera inicio a su guerra relámpago, la blitzkrieg, cuando en solo seis semanas el ejército alemán logró tomar Paris. A esta altura del conflicto armado, si tiene conciencia de su arriesgada aventura, el autócrata ruso debe estar razonando la frase de advertencia del filósofo y humanista holandés del Renacimiento, Erasmo de Rotterdam. “La paz más desventajosa es mejor que la guerra más justa”.