Hoy miércoles 12, recordamos el avistamiento de tierra, en la madrugada del 12 de Octubre de 1492, realizado por Juan Rodríguez Bermejo, más conocido como Rodrigo de Triana, vigía de la Pinta. El acontecimiento tuvo lugar luego de haber navegado más de dos meses al mando del marino genovés, Cristóbal Colón. En ese momento no sabían que habían llegado a un nuevo continente, un inmenso territorio, que luego se llamaría América.

Hoy se afirma que los vikingos arribaron antes; que otros navegantes también conocían la existencia de estas tierras con anterioridad a Colón, tratando de esta forma de menoscabar la hazaña. Nada de eso importa, porque aquellos no produjeron ningún cambio. El acontecimiento colombino, bien llamado el Descubrimiento, si lo produjo. Por ello es válido afirmar que la expedición salió del Puerto de Palos en plena edad media y regresó ya en la edad moderna. El Descubrimiento inició un complejo proceso científico, cultural, social y económico que perduró por varios siglos. Para diferenciarlo de la etapa anterior, se lo identificó con los valores de la modernidad, el florecimiento, la comunicación y la razón. Y, en cierta manera, es el comienzo de la globalización. El Descubrimiento, aunque aceptando que la palabra no sea probablemente la más apropiada, implica la integración de dos culturas que habían permanecido aisladas, el Nuevo Mundo (América) y el Viejo Mundo (Eurasia y África).

Cuando se descubre el Continente Australiano se lo llama el Novísimo Mundo.
Inicialmente la fecha era conocida como el Día de la Raza para celebrar el nacimiento de una nueva identidad, producto del encuentro y fusión de los pueblos originarios del continente americano y los colonizadores españoles, conforme a un decreto firmado por el Presidente Hipólito Irigoyen en 1916. Equivalía a rendir homenaje a la Raza Hispanoamericana, tal como versaba un afiche del año 1947, durante el Primer Gobierno del General Perón. Al pie señalaba: Por una Raza Fuerte, Laboriosa, Pacifista y Soberana.
Con el correr de los años, fueron consolidándose polémicas ideas indigenistas, hasta que un DNU, firmado por Cristina de Kirchner en 2010, cambió el nombre de la fecha, por el de Dia de respeto por la diversidad cultural. Mas adelante, por razones de economía turística se lo corrió al lunes.

El kirchnerismo con sus peregrinas ideas, llegó al extremo de interpretar que Colón fue un genocida, como lo llamó el coronel golpista devenido en presidente de Venezuela, Hugo Chávez, al ver la estatua del marino genovés en las cercanías de la Casa Rosada. Cristina de Kirchner, prosélita del venezolano, resolvió reemplazar el monumento del marino por el de la heroína boliviana Juana Azurduy, lo que generó roces con el gobierno porteño y una afrenta a la colectividad italiana que había obsequiado el magnífico conjunto escultórico de Colón. Finalmente, el hermoso monumento desplazado fue instalado en la Costanera Norte.
Si bien en toda América y España, se celebra el 12 de octubre como una Fiesta Nacional, en cada país tiene diferentes nombres como Día de la Hispanidad en España, Día de Colón en los EEUU, Día del encuentro de dos Mundos en Chile, Día de la Resistencia Indígena en las siniestras Nicaragua y Venezuela, Día del Descubrimiento en varios país y como ya dijéramos Día del Respeto a la Diversidad Cultural en el nuestro.
Apuntemos que el primer viaje del marino genovés, que partió el 3 de agosto de 1492, con tres carabelas, la Santa María al mando del mismo Colón, la Pinta capitaneada por Martín Alonso Pinzón y la Niña, dirigida por Vicente Yánez Pinzón y que cambió la historia de la humanidad, fue patrocinado por los Reyes Católicos, Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, más el aporte de varios banqueros y comerciantes genoveses y florentinos.
Colón quería llegar a las Indias navegando por occidente; en un principio creía que lo había logrado, pero en sus otros dos viajes descubrió que no había conseguido llegar a su destino, en el tercero tomó conciencia de que había descubierto un nuevo Continente. En sus propias palabras lo señaló: “Yo estoy creído que esta es tierra firme, grandísima, de que hasta hoy no se ha sabido, y la razón me ayuda grandemente por esto deste tan gran río y desta mar.…” América, el Continente que descubrió Colón, marcha hoy a la cabeza de la humanidad.