La estadística oficial medida por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), muestra que a finales de junio pasado se encontraban por debajo de la línea de pobreza 2,7 millones de hogares, los que equivalen a 10,6 millones de personas. En tanto, 660.494 hogares se encontraban bajo la línea de indigencia, lo que incluye a 2,6 millones de personas. La medición tiene en cuenta el nivel de vida en los 31 centros urbanos más poblados del país, lo que abarca a 29,1 millones de personas, sobre una población total en Argentina de unos 46,2 millones. Utilizando el mismo porcentual para el total de la población, en el país habría 16.800.000 pobres y 4.065.000 indigentes.
El leve descenso de la pobreza durante el primer semestre de este año, coincide con un crecimiento acumulado de la economía del 6,5 % y una baja del desempleo, que se ubicó en el 6,9 %, en el segundo trimestre del año, su nivel más bajo en siete años.
Pero esto no se vio reflejado en los niveles de pobreza debido a la alta inflación acumulada en el primer semestre, del 36,2 %, lo que impacta en el costo de la canasta básica de alimentos y servicios, que señala la línea de pobreza.
El INDEC especificó con respecto al semestre anterior, que el ingreso familiar promedio subió 29,1%, pero que las canastas regionales aumentaron 33,8% (en su versión «alimentaria», útil para registrar la indigencia) y 29% (la «total», que se usa para medir la pobreza).
Las regiones con registros de pobreza más altos fueron el Gran Buenos Aires (el 37% de la población) y Cuyo (también con 37%, lo que suma 676.379 personas).
La Patagonia fue la región con la pobreza más baja: 31,4%.
No caben dudas de que debemos avergonzarnos de los niveles de pobreza en que nuestro país ha caído y con una inflación galopante como la que mes a mes se registra, es muy difícil que estos niveles se reduzcan pronto, tenderán a incrementarse, pero lo más preocupante, a mi entender, es que, entre los niños y adolescentes, hasta los 14 años, la pobreza alcanzó al 50,9 %. O sea, más de la mitad. Estos jóvenes representan la Argentina del futuro.