Los tres fabricantes de neumáticos del país suspendieron sus operaciones. Bridgestone, Pirelli y Fate paralizaron sus plantas totalmente y peligra la provisión a las automotrices.
Lo que se temía, luego de cinco meses de un conflicto gremial que parece no tener fin, las tres empresas que fabrican neumáticos en el país, Fate, en San Fernando, Pirelli, en Merlo, y Bridgestone, en Llavallol, están paralizadas por el cerco y acampe y el paro por tiempo indeterminado que el viernes inició el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático de la Argentina (Sutna). Las empresas suspendieron su producción por completo, lo que pone en riesgo a su vez, las operaciones de las automotrices que son provistas por ellas.

La primera en anunciarlo fue la multinacional japonesa Bridgestone, ésta comunicó que cerró “temporalmente” todas sus operaciones en la Argentina debido al prolongado conflicto sindical. Luego fue la nacional Fate la que hizo lo propio. Por su parte, Pirelli señaló en un comunicado: “Nuevamente el Sutna mantiene bloqueada la planta desde hace varios días, alterando el flujo normal de la fábrica. La naturaleza de esta metodología, además de ser ilegal, es profundamente autoritaria y antidemocrática, ya que viola derechos fundamentales como la libertad de circulación y de trabajo que están consagrados por nuestra Constitución”

El texto divulgado por Pirelli, multinacional de origen italiano, explica que “a partir del momento en que se paralice la producción de neumáticos, la fábrica paralizará totalmente las actividades productivas” y que “mientras persista el bloqueo no se genera derecho a percibir remuneración”. Adicionalmente, concluyó, “en caso que la fábrica llegase a paralizar sus actividades por falta de insumos, quedarán suspendidos los servicios de transporte y comedor”.
Un sindicato debe velar por los trabajadores, defendiendo sus intereses laborales, sociales y económicos, pero en todo momento debe actuar ajustándose a la ley. Bloquear a una empresa, impedir que funcione, y poner en riesgo la supervivencia de las fuentes de trabajo, no forma parte del buen accionar de una asociación gremial y esto está sucediendo con el sindicato del neumático.

El conflicto ya lleva cinco meses entre reclamos salariales, audiencias, huelgas y bloqueos, pero llegó a su punto de mayor tensión, tras una audiencia celebrada en la sede del Ministerio de Trabajo, con la participación de representantes del Sutna y de la Cámara de la Industria del Neumático, donde las empresas ratificaron una oferta salarial que el gremio considera “insignificante”.
El sindicato tomó parte del edificio de la Dirección Nacional de Relaciones del Trabajo, en Callao 114. Fue cuando una delegación encabezada por el secretario general, Alejandro Crespo, se negó a retirarse del cuarto piso, tras una audiencia (la número 33 desde que comenzó el conflicto) con las autoridades y representantes de las empresas. Además de la toma del inmueble, durante dos días la cuadra de Callao al 100 permaneció bloqueada por un “acampe” del SUTNA. La conducción del Sindicato la Lista Negra, está políticamente vinculada al Partido Obrero.
Con un gobierno preocupado solo por atacar al Poder Judicial, y con una agenda dictada por las necesidades de asegurar impunidad a la vicepresidente, nada puede funcionar bien. Que un sindicato estire sus reclamos hasta romper totalmente las relaciones con las empresas de un sector, y que éstas resuelvan paralizar totalmente sus plantas, e incluso programar irse del país, es demostrativo de lo mal que están las cosas en nuestra actual Argentina y la total ausencia de conducción.