Vie. Abr 17th, 2026

La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó esta noche que “el Partido Judicial le pidió 12 años de condena por cada uno de los mejores años que vivió el pueblo argentino”, y remarcó que hubo desde el martes manifestaciones en todo el país de apoyo a su figura, pero que en “el único lugar donde se produjeron escenas de violencia fue en la Ciudad de Buenos Aires”.

“La violencia fue provocada por odio al peronismo. No toleran el amor y a la alegría de los peronistas”, señaló la mandataria al hablar esta noche, pasadas las 22, en un escenario montado en la esquina de Uruguay y Juncal, tras la represión que llevó a cabo la Policía de la Ciudad de Buenos Aires contra manifestantes que se manifestaban en el lugar.

«Los violentos no somos nosotros. Durante la pandemia colgaron bolsas mortuorias. Hay gente que quiere e exterminar al peronismo y no tolera que la gente se exprese. La violencia de hoy fue provocada por el odio al amor peronista», remarcó Cristina Fernández desde un improvisado escenario montado en la esquina de Juncal y Uruguay, donde la exmandataria habló luego de una jornada cargada de tensión y tras el retiro del lugar de los efectivos policiales que habían reprimido a los manifestantes en horas de la tarde.

Fernández de Kirchner disparó contra la oposición, a quien confrontó por no «hacerse cargo de lo que quieren». «Quieren exterminar al peronismo. Lo han intentado todo, la violencia la desaparición de miles de compañeros. No aceptan que los compatriotas quieren otra cosa», fustigó en el escenario montado en las inmediaciones de su casa.

«Tenemos que pedirle a la oposición que dejen de competir entre sí para ver quién odia más a los peronistas. Se los recomiendo como ciudadana», agregó.

Antes de pedir que «todos nos vayamos a descansar», Cristina le dejó un mensaje a sus fieles seguidores: «Quiero decirles a todos ustedes que aunque viviera mil años, nunca me alcanzaría para agradecerles el amor, la solidaridad y la lealtad de todos ustedes. Les pido que no abandonemos nuestras convicciones indestructibles que nos acompañan. A cada uno de ustedes los siento un poco un hijo mío. Los quiero mucho».