Mié. Abr 22nd, 2026

Desde aquel día que Anibal Fernández, siendo ministro del interior de Néstor Kirchner dijo que «La inseguridad es una sensación» acusando a los medios de generarla, ha corrido mucha agua y muchas frases polémicas de nuestras figuras políticas.

Ahora es el flamante secretario de Comercio, Matías Tombolini, el que sostiene que es una «cuestión de percepción» el hecho de que los alimentos se incrementaron más que el 7,4% de inflación que difundió el INDEC el jueves.

Gabriela Cerrutti la vocera oficial del gobierno también habla de “sensación”, cuando afirma que hay una “sensación” de estabilidad, tras la designación de Sergio Massa, como ministro de Economía.

Claro está que a Anibal y a Tombolini, la cruda realidad contradice sus afirmaciones. La inflación que llegó en Julio al 7,4% es una verdad constatada por el organismo oficial encargado de medirla el Indec y no es una “cuestión de percepción”. De la misma forma, la criminalidad ha ido en constante aumento, desde que Anibal pronunciara su célebre frase y hoy, se muestra más imparable que nunca.  En cuanto a la sensación de estabilidad que siente Cerrutti, la gente se siente más inestable que nunca, percibe al país como un barco a la deriva, sin comandante ni un buen timonel, que pueda evitar el naufragio.

Y esto lo constata diariamente cuando va al supermercado, a la carnicería, a la verdulería o a una tienda. Los precios suben por un ascensor y sus ingresos por una escalera.

Según la proyección de RPM que elabora la consultora EcoGO, a nivel general la inflación de agosto se ubicaría en 6,1% impulsada tanto por el arrastre del mes de julio como por aumentos en diferentes rubros.

Hablar de sensaciones y/o percepciones cuando la realidad es acuciante, se muestra como una falta de respeto y un atropello a la ciudadanía que vive momentos muy duros