Cuando la noticia de la muerte en Bolivia del docente salteño Alejandro Benítez todavía retumba en la sociedad, tras sufrir un accidente con su moto, y su familia reclamara que no tuvo la atención médica necesaria, otra vez el fantasma de la polémica volvió a aparecer por la falta de reciprocidad en el sistema de salud boliviano para con nuestros compatriotas.
En las últimas horas, se conoció la noticia de que una mujer de 29 años sufrió un ACV en la ciudad boliviana de Tarija, fue internada en una clínica privada y debió pagar $200.000 diarios para cubrir los gastos médicos y dentro del pago estaban incluidas hasta las sábanas que utilizó.
Lo cierto, es que la familia de la joven (cuya identidad no fue revelada) terminó gestionando su traslado ante el Consulado Argentino en esa ciudad y por eso fue llevada por ruta a un hospital de la ciudad salteña de Orán, porque el avión sanitario costaba US$14.000 y ahora está en la capital salteña, en el Hospital San Bernardo.
Según contó Gladys Laime, gerenta del hospital San Vicente de Paul, en la ciudad de Orán, la paciente, oriunda de Río Negro y docente, tuvo el ACV el fin de semana y el lunes por la noche recibieron en este hospital el pedido de traslado.
Según contó Gladys Laime, gerenta del hospital San Vicente de Paul, en la ciudad de Orán, la paciente, oriunda de Río Negro y docente, tuvo el ACV el fin de semana y el lunes por la noche recibieron en este hospital el pedido de traslado.
“Se hizo con una ambulancia de alta complejidad, con respirador y con la disponibilidad de un médico. La retiramos del centro de frontera, hasta donde llegó después de tres horas de viaje. Quedó toda la noche con respirador en terapia intensiva, y fue trasladada en avión sanitario a Salta para realizarle una angiografía digital”, dijo la funcionaria.
Y agregó que, en Tarija, se le realizó una descompresión para poder ser trasladada. La joven estaba de viaje acompañada de un familiar, que la sigue acompañando en Salta capital.
Otro trágico caso
El otro episodio fue el de Alejandro Benítez, que sucedió el jueves 7 de julio: fue embestido por un camión en una curva entre la ruta que une Santa Cruz de la Sierra y Cochabamba, en momentos en que el argentino se encontraba de viaje por Bolivia y se movilizaba en moto.
Los amigos que viajaban con él relataron que fue trasladado a una salita de emergencias, gracias a una ambulancia que pasó de “casualidad” por el lugar del accidente. Pero una vez allí, el personal de salud le exigía que abone 1000 pesos bolivianos para ser atendido de urgencias y trasladado a un hospital de mayor complejidad.
El embajador argentino en Bolivia, Ariel Basteiro, explicó que él tomó conocimiento del asunto cuando se hizo público recién el siete u ocho de la semana pasada, casi cinco días después de la muerte de Benítez. Indicó que donde fue trasladado Alejandro, se trata de un pueblito a más de 100 kilómetros de centros más poblados como Santa Cruz y Cochabamba y que lo que se le requería era el pago del traslado a un centro médico de mayor complejidad, porque sí “fue atendido de urgencias” en la hora y media que estuvo en la salita.
“En Bolivia hay problemas de comunicación. Es un pueblo muy chiquito que generó una demora particular y lo que solicitaba la sala de primeros auxilios eran 1000 pesos bolivianos (145 dólares). No lo estoy justificando, pero hay que entender el sistema de salud boliviano. Es muy deficiente y el motivo por el que le requerían no era para atenderlo, porque lo atendieron, sino para poder trasladarlo a Santa Cruz o Cochabamba, esa fue la respuesta que recibimos de Bolivia”, sostuvo el funcionario.