Sáb. Abr 18th, 2026

La Suprema Corte de Justicia de los EE.UU, ha dictado un fallo donde se declara que no existe el derecho constitucional al aborto. Este fallo vale para toda la Nación, al mismo tiempo, deja en manos de los Estados, la decisión de permitir o no la interrupción del embarazo, los que deberán legislar sobre el polémico asunto.

En un fallo histórico, la mayoría de los jueces que conforman el Alto Tribunal anuló la decisión de 1973 (Roe vs Wade) que garantizó las protecciones constitucionales de los derechos al aborto y a una decisión posterior de 1992  (Planned Parenthood  vs. Casey) que mantuvo en gran medida el presunto derecho  Es decir, durante casi medio siglo las mujeres norteamericanas tenían garantizado el derecho a abortar.

El fallo que había trascendido, y que nosotros anticipáramos en esta columna el día 3 de mayo, generó una gran conmoción en la Unión. Los partidarios del aborto marcharon en muchas ciudades de Estados Unidos para protestar por el fallo del Tribunal Supremo.

Una de las protestas más multitudinarias fue la de Washington, la capital, frente a la sede del Alto Tribunal, donde cientos de personas protestaron durante horas al grito de «¡Mi cuerpo, mi decisión!» o «¡Abortemos el Tribunal!». Estas consignas se repitieron en unas 70 ciudades, entre ellas Nueva York, Los Ángeles (California), Filadelfia (Pensilvania) o Austin (Texas).

El presidente Joe Biden denunció un «error trágico» que «pone en peligro la salud y la vida de las mujeres» y llamó a los estadounidenses a defender el derecho al aborto durante las elecciones de medio mandato que se celebrarán en noviembre.

El aborto ya es ilegal en nueve estados (Alabama, Arkansas, Kentucky, Luisiana, Misuri, Oklahoma, Dakota del Sur, Utah y Wisconsin). Todos ellos habían aprobado leyes destinadas a prohibir el aborto, que entraron en vigor tan pronto como se hizo pública la decisión del Tribunal Supremo.

La organización Planned Parenthood estima que otros 26 estados acabarán prohibiendo el derecho al aborto. Los gobernadores de California, Washington y Oregón han emitido este viernes un «compromiso multiestatal» denominado “West Coast Offense” para defender el acceso a la atención sanitaria reproductiva, como respuesta al fallo de la Corte.

Por nuestra parte reiteramos nuestra posición, expresada en la nota editorial mencionada cuando dijimos: Los que siempre defendimos la vida del aún no nacido, jamás consideraremos al aborto como un derecho. Bien sabemos que un derecho termina cuando comienza el derecho de otro, esto nos inculcaron desde niños. El presunto derecho al aborto colisiona con el derecho del niño que está en el seno materno. Este ser indefenso, pero que tiene su propia personalidad, diferente a la de sus padres, tiene el derecho más elemental, el derecho a nacer. En la legislación argentina, este derecho está reconocido y claramente establecido desde el momento mismo de la concepción. Y en la Constitución de nuestra provincia está inscrita en su Preámbulo.

Jamás podría ser un derecho el asesinar a un ser indefenso todavía sin nacer, que aguarda ver la luz y que está protegido por la Constitución, por la ley y por las convicciones morales y religiosas de una sociedad.  Ningún derecho puede estar por arriba del más elemental de los derechos, que es el derecho a la vida