“No prohíbe las importaciones, ya que se puede importar con dólares propios, sino que restringe el acceso a divisas del BCRA, con el objetivo de cuidar las reservas”, aclararon desde el Gobierno. La única excepción serán las pequeñas y medianas empresas que tendrán un umbral diferencial ya que tendrán un límite de incremento del 115% con respecto a 2021, para aquellas que importaron hasta US$1.000.000 ese año. Las importaciones de energía y medicamentos no sufrirán restricciones.
Cristina también dijo en su discurso en el acto organizado por la CTA, que el déficit fiscal no es culpable de la inflación. En realidad no es específicamente el déficit, sino la cantidad de moneda que se emitió sin respaldo alguno para cubrir el gigantesco déficit fiscal.
Alberto le respondió desde la cumbre del G7 de Alemania, adonde fue invitado, “nosotros no creemos que se pueda seguir viviendo eternamente con déficit fiscal». También respondió a Cristina el ministro de economía Martín Guzmán, quien dijo: “El Estado tiene que ir ordenándose, por eso es tan importante que el déficit fiscal se reduzca”.
La vicepresidenta también señaló en su discurso que “El mayor déficit fiscal lo tiene Estados Unidos y no es de ahora” a lo que Guzmán respondió: «No podemos comparar las capacidades de financiamiento del déficit de la Argentina y de Estados Unidos”.
Cristina se reunió con Carlos Melconian, en un encuentro que el economista aseguró que se trató de un “encuentro institucional”. El director del Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral) de la Fundación Mediterránea, remarcó su voluntad de diálogo con figuras de todo el arco político. Y volvió a señalar que para sacar a la Argentina adelante hace falta un consenso entre los principales espacios donde se eliminen las posiciones extremas.
Quizás este encuentro haya servido para sacar a Cristina de su ignorancia en cuestiones económicas. Claro está que aquellos que la conocen y tratan de cerca, saben que está convencida de que ella es una experta economista y puede dar cátedra sobre esta ciencia. Pero esto no es lo más penoso, sino que atiende los consejos y acepta el pensamiento de Axel Kicillof, que ha demostrado fehacientemente que es un lego en la materia.
En cuanto al reclamo de Cristina en su discurso, de dejar de tercerizar los planes sociales. Bien claro está, que su finalidad es fortalecer políticamente a los intendentes del conurbano bonaerense, el último reducto que busca preservar el kirchnerismo, dándoles el manejo de los planes. Pero antes tendrán que quitarselos a las organizaciones sociales que no cederán nada sin pelea. No sabemos que piensa Alberto sobre el asunto.