El misterio del avión iraní-venezolano

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Lo ocurrido con el avión iraní-venezolano, retenido en Ezeiza, es un episodio que puede ser el argumento de cualquier filme de suspenso. El misterioso avión señalado por EEUU vinculado con actividades terroristas llegó el lunes a la Argentina y aterrizó en Córdoba debido a la niebla que dejaba inoperable al aeropuerto Ministro Pistarini, luego voló desde la ciudad mediterránea a Buenos Aires. En el avión que se dice, trasladaba autopartes para una empresa local, viajaban 5 iraníes y 14 venezolanos. Una tripulación exageradamente numerosa para operar el Boeing y esto genera la primera sospecha sobre los motivos reales de la presencia del avión en la capital argentina.

Las empresas Axion, Shell e YPF, que son las responsables de suministrar el combustible aeronáutico en Ezeiza, se negaron a hacerlo con la misteriosa aeronave, con el argumento de que podían ser sancionados por EE.UU. por colaborar con la firma.

El viernes el avión despegó de Ezeiza rumbo a Uruguay con todos sus tripulantes a bordo. Uruguay, que había autorizado el aterrizaje en Montevideo, cambió de parecer y les negó la entrada a su espacio aéreo cuando la aeronave ya estaba sobre el Río de la Plata. El avión dio varias vueltas sobre el río hasta que, resignados, los tripulantes tuvieron que regresar a Ezeiza. Recién en esa instancia Migraciones les retuvo los pasaportes a los 19 tripulantes.

Según el periodista Adrián Ventura en TN, un funcionario aeronáutico, al tanto de las irregularidades del avión, presionó a las petroleras para que abastecieran de combustible a la aeronave y pudiera despegar, a lo que las petroleras se negaron.

Paraguay había advertido a todos los países de la región sobre el avión, pero el gobierno argentino a diferencia del uruguayo ignoró esa advertencia.

El tema de este misterioso avión, su tripulación y su verdadera misión está ahora en manos de la justicia. El juez federal Federico Villena ordenó inspeccionar el avión y allanar el Hotel Plaza Central Canning de Ezeiza, donde está alojada toda la tripulación a la que le secuestraron 18 teléfonos y 7 tablets.

Las explicaciones de los funcionarios nacionales, sobre el avión van desde el más absoluto desconcierto hasta la comicidad. El ministro de Seguridad Aníbal Fernandez, habló sobre un homónimo de Gholamreza Ghasemi, cuyo nombre coincide con el de un miembro de la Guardia Revolucionaria de Irán; el titular de Inteligencia Agustín Rossi, dijo que se trata de un vuelo de instrucción. Lo que resulta cómico, ya que la instrucción de un piloto se hace en simuladores de vuelo y en viajes muy cortos.

En la Cámara de Diputados, el bloque de Juntos por el Cambio presentó un pedido de interpelación al canciller Santiago Cafiero, al jefe de Gabinete Juan Manzur y a los ministros Aníbal Fernández (Seguridad) y Jorge Taiana (Defensa) para que den explicaciones sobre lo actuado en relación al avión, presuntamente ligado a organizaciones terroristas. Pero el oficialismo logró rechazarlo por 114 votos contra 104.

Resulta muy necesario que se investigue a fondo el asunto y que el gobierno brinde explicaciones serias y creíbles sobre lo que estimamos muy grave. Nadie debe olvidar que Irán es responsable de haber cometido dos atentados terribles en nuestro país, con la voladura de la embajada de Israel primero y del edificio de la AMIA después.

Además, resulta muy penosa la defensa de Alberto Fernández del régimen de Maduro y su alineamiento con el eje Cuba Nicaragua. Para el kirchnerismo, las continuas violaciones a los DDHH del gobierno de Maduro no revisten mayor importancia, como tampoco su estrecha relación con Irán, país con el que Argentina mantiene tensas relaciones. En julio de 2018, Argentina designó a Hezbolá, respaldada por Irán, como una organización terrorista y ordenó la congelación de los activos del grupo en el país. Hezbolá ha sido acusado de operar en la Triple Frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay, para canalizar grandes sumas de dinero a los líderes de las milicias en el Medio Oriente, y financia campos de entrenamiento, operaciones de propaganda y ataques con bombas en Sudamérica.