Jue. Sep 24th, 2026

Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor
Ignorante, sabio o chorro, pretencioso estafador
Todo es igual, nada es mejor
Lo mismo un burro que un gran profesor…

…No pienses más, sentate a un la’o
Que a nadie importa si naciste honra’o

Si es lo mismo el que labura
Noche y día como un buey
Que el que vive de los planes o recibe una prebenda del Estado.

He tomado algunas estrofas de ese tango emblemático de Enrique Santos Discépolo, escrito en 1934, es decir, 88 años atrás, para rescatar su vigencia. Hoy más que nunca. Su letra denuncia los males de la sociedad de su tiempo, lo grave es que nunca hubiera elucubrado Discépolo, también conocido por Discepolín, que en estos ochenta y ocho transcurridos desde el estreno de su canción, los males argentinos, en lugar de haberse disminuidos, aumentaron ferozmente. La última línea es mía, no de Discépolo.

Esta introducción viene a que varias organizaciones preparan una movilización para el 9 de junio la marcha se hará contra las políticas sociales y económicas del gobierno de Alberto Fernández. La consigna será “Por trabajo y por salario. Contra el hambre y la pobreza. Para recuperar los salarios caídos. Contra el ajuste que el Gobierno acordó con el Fondo Monetario Internacional”.


Cuatro días después de la marcha del 9 de junio, el 13, en el Obelisco, se realizará el Plenario Nacional Piquetero “para votar un plan de lucha contra el ajuste”. Votarán nuevas medidas de “acción directa” y no se descarta realizar un acampe en pleno centro porteño y sobre la Avenida 9 de Julio. Esta vez, la propuesta será una permanencia de 48 horas. También votarán proponer a la CGT un paro nacional. Para ejecutarlo, se solicitará una reunión con los líderes de la CGT y las dos CTA.

¿Discépolo se pudo haber imaginado en algún momento, a su país dado vuelta, donde los que no trabajan y viven de la limosna estatal, exigen y se sienten con derecho a cortar calles, a paralizar medios de transporte público y provocar todo tipo de inconvenientes y obstáculos a los que “laburan noche y día como un buey”?.

Los que viven de los planes o reciben una prebenda del Estado, se sienten con derecho a reclamar y para nada condicionados por alguna obligación. !Lindo país el que hemos construido!, no solo se cumplen los pronósticos de Cambalache, sino que los gobiernos se muestran sin autoridad para corregir, lo que a todas luces es una inmoralidad.

Y termino con una estrofa del tango: Vivimos revolca’os en un merengue
Y, en el mismo lodo, todos manosea’os