Jue. Jun 25th, 2026

La expectativa llegó a su final cuando la pelota comenzó a rodar en el mítico estadio de Wembley. A meses del Mundial de QatarArgentina Italia animaron un duelo cargado de historia en la Catedral del Fútbol. La Finalissima dirimió el título entre los campeones de América y Europa.

El homenaje al legendario Giorgio Chiellini por su retiro de la Azzurra, el recuerdo de Diego Maradona y las emociones que arrojaron los himnos nacionales fueron parte del pasado cuando los protagonistas le abrieron el telón al atractivo espectáculo que se dio en el Reino Unido.

Durante los primeros movimientos se vio una actitud agresiva del combinado albiceleste. Las proyecciones de Nicolás Tagliafico Nicolás Molina por las bandas, junto con los envíos de Rodrigo De Paul y la velocidad de Ángel Di María representaron los argumentos más firmes de La Scaloneta para ponerse en ventaja desde un principio.

Las réplicas del elenco liderado por Roberto Mancini llegaron a través de las maniobras individuales de Jorginho, quien encaró en más de una ocasión hasta asistir a los delanteros. Y en la primera que se pudo hacer un espacio, Giacomo Raspadori buscó el palo más lejano de Emiliano Martínez; pero el Dibu demostró la solidez que lo caracteriza.

Otra situación que tuvo el tetracampeón del mundo para abrir el marcador llegó mediante una sorpresiva aparición de Federico Bernardeschi a las espaldas de Tagliafico. Por el sector derecho, el atacante de la Juventus envió un punzante buscapié que salvó a tiempo el Cuti Romero. Y unos instantes más tarde Andrea Belotti ganó en el área argentina y con un cabezazo volvió a exigir al arquero del Aston Villa. De a poco Italia se fue adueñando del choque. Y la potencia de Emerson por la banda izquierda también despertaba preocupaciones en el equipo de Scaloni.

Pero el combinado sudamericano tenía al mejor del planeta. Y Leo improvisó una gran acción para sacarse de encima a Giovanni Di Lorenzo y abastecer a Lautaro Martínez, quien de primera tocó para festejar el 1 a 0. La salida rápida de Lo Celso, el movimiento de Messi y el oportunismo del Toro fueron las claves para que la Argentina celebre el esperado tanto.

Es la primera edición de este certamen que tiene algunos antecesores no muy lejanos. Es que los ganadores de la Copa América y la Eurocopa ya se han enfrentado en 1985 y 1993 por la Copa Artemio Franchi y los que festejaron fueron Francia, al vencer Uruguay 2-0 en el Parque de los Príncipes, y la Argentina de Maradona, al superar en los penales a Dinamarca en Mar del Plata.

Ahora, la Albiceleste aspira a levantar otro trofeo, menos de un año después de conquistar la Copa América en Brasil. Aunque, el encuentro también le sirve al entrenador Lionel Scaloni para poder medirse ante un rival europeo ya que en todo su ciclo apenas enfrentó a uno: fue empate 2-2 con Alemania en 2019.

Por su parte, Italia se ganó el derecho a estar en esta Finalissima al llevarse en julio del año pasado la Eurocopa, doblegando en la final a Inglaterra en una tanda de penales en Wembley, precisamente el estadio donde se juega el partido de hoy. Pero, los ánimos del equipo de Roberto Mancini son opuestos a los de la Argentina después de haberse quedado fuera del Mundial de Qatar al perder el repechaje contra Macedonia del Norte.

Ese es el motivo por el cual para la Azzurra este encuentro sirve para iniciar un recambio en la selección y darle lugar a futbolistas que intentarán llevar al combinado europeo al Mundial 2026 y terminar con la maldición que arrastra desde 2006, cuando después de haber levantado la copa en Alemania quedó eliminada en primera fase en 2010 y 2014 y no pudo clasificarse a las ediciones de 2018 y 2022