Vie. May 15th, 2026

Se puede advertir a simple vista en la Provincia de Buenos Aires, los enormes desequilibrios de desarrollo y condiciones de vida y en densidad poblacional por municipios. Algo que también se observa en la Argentina profunda en relación a la Argentina central, y en tal sentido, en la última reforma de la Constitución Nacional del año 1994, quedó plasmado en la incorporación de un mandato expreso al Congreso:… promover políticas diferenciadas que tiendan a equilibrar el desigual desarrollo relativo de provincias y regiones.(CN art.75 Inc. 19).
En los municipios del conurbano se observa un desarrollo desarticulado, sin planificación, con grandes bolsones de pobreza y en algunos casos miseria. Estos municipios crecieron gigantescamente merced a la gran migración interna que se viene dando en el país desde hace varias décadas. Desde las provincias más alejadas y menos favorecidas por las políticas centralistas, la falta de trabajo y de oportunidades de vida digna, la pobreza, y también la miseria, obligan a las familias a abandonar sus lugares de origen para intentar una mejor vida en Buenos Aires. El desarraigo es muy doloroso, pero es un problema al que no le han prestado mucha atención los diferentes gobiernos que se sucedieron a lo largo de los tiempos.

La migración del campo a la ciudad es un problema que se da en el mundo entero, pero los gobiernos inteligentes, planifican políticas para retener al individuo en su lugar natal. En nuestro país, donde se aplican políticas inversas, se lo advierte con mucha crudeza en las populosas y necesitadas localidades de los conurbanos de nuestras grandes ciudades.

Los pobladores rurales no han sido atendidos correctamente, no se forman a los chicos y jóvenes para una vida rural decorosa, faltan actividades culturales para evitar el ocio, tampoco hay cooperativas que ayuden, no se fomentan las actividades y la producción artesanal y otras acciones que impidan el desarraigo.  En muchas zonas rurales no hay acceso a redes de internet y tampoco a señales telefónicas aceptables. Los planes de vivienda siempre se estructuran para ciudades o pueblos y no para el trabajador rural.

Y es así que, a la provincia de Buenos Aires, se le han asignado fondos especiales, como el Fondo de Reparación Histórica del Conurbano Bonaerense, conocido popularmente como Fondo del Conurbano, que fuera creado por Ley N° 24.073 de 1992. Mediante esa norma, se estableció que el 10% de lo recaudado por el Impuesto a las Ganancias se destinaría a la provincia de Buenos Aires, constituyendo un fondo para la realización de obras de infraestructura en el territorio del conurbano, cuya administración correspondería al gobierno provincial.

Se atienden los efectos y no las causas. Con estos municipios gigantescos y desordenados, unido a ciudades y localidades muy desarrolladas, la provincia de Buenos Aires se muestra como ingobernable y es en este sentido que se muestra más que necesario, imprescindible una reformulación territorial del país.

Claro está que es necesario asistir a los sectores rurales para evitar el desarraigo y no promoverlo mejorando la situación de los que ya han emigrado. Se asiste económicamente al desarraigado, lo que sin duda es de carácter humano, pero lo importante es evitar esta cruel migración masiva que tanto daño le ha hecho como le continúa haciendo al país.