En los últimos días se acrecentó el conflicto entre algunos concejales y el intendente de Yerba Buena, Mariano Campero, dimes y diretes que se cruzaron entre los dos sectores, no hicieron más que profundizar una agobiante y difícil relación que debe sostener el jefe municipal con parte del concejo deliberante de dicha ciudad.
Lo cierto es que muchos economistas coinciden que en medio de la gigantesca crisis económica que vive el país, es una locura que los concejales hayan sacado una ordenanza para aumentarse los gastos reservados, decisión que va en desmedro de la complicada situación que sufren los ciudadanos en el presente .
En ese sentido, gran parte de los vecinos de la ciudad Jardín concuerdan que al final la ordenanza hecha por el Concejo Deliberante sobre el casco viejo era una «cortina de humo» para aumentarse los gastos reservados en más de tres millones de pesos.
Con respecto a esto, el $1 millón de pesos que envía por mes la Municipalidad para gastos de bloque, se elevaría a $3 millones por los cambios aprobados por el Concejo, sin contar los aproximadamente 15 millones que se destinan para sueldos de los 200 empleados que tiene el HCD.
De esta forma, el intendente Campero vetó esta ordenanza, que desfinancia al municipio y engorda los «bolsillos de la política», aseguraron desde su espacio.
En tanto, el concejal Gonzalo Cisneros (FR) elevó una nota a Rodolfo Aranda (presidente del concejo deliberante) para exigirle que transparente los gastos del Concejo. Afirmó que por ese motivo no avaló la norma que se sancionó. “Se recibe plata pero no se sabe en qué se la gasta. No hay Cuenta de Inversión. El presidente no está cumpliendo muchas cosas del reglamento. No hay transparencia” se quejó el edil.
Según trascendidos, señalan que el cuerpo deliberante está analizando en destituir a Cisneros por haber opinado en contra de los gastos reservados.
Desde un sector, sostienen que lo mismo ocurrió con el concejal Sangenis, que tiempo atrás se había expresado en contra del HCD por los gastos reservados y le «armaron» una comisión para destituirlo por «difamar al Honorable Cuerpo Deliberante».