El memorándum de entendimiento entre el gobierno de la República Argentina y el gobierno de la República Popular China tiene varios capítulos. Entre ellos se destaca el de integración financiera, donde las partes se comprometen a alentar a sus respectivas instituciones financieras a “ofrecer apoyo, financiamiento y servicios financieros mutuamente beneficiosos”, como así también a fomentar la utilización de las monedas nacionales.
En ese mismo párrafo se remarca que continuará la cooperación en el marco del swap y la «posible transferencia de derechos especiales de giro”. Estos DEG se canalizarían a través de un fondo fiduciario que el FMI promoverá para ayudar a los países de ingresos medios y bajos “a mejorar la resiliencia ante posibles shocks de balanza de pagos y la sostenibilidad del crecimiento”.
Como se sabe, la iniciativa de la Franja y la Ruta de la Seda es el mayor plan de infraestructura a nivel global. Sobre las obras que se podrían desarrollar, se hace especial hincapié en la conectividad: rutas, ferrocarriles, puentes y puertos. También se mencionan proyectos de energía y telecomunicaciones e intercambio vinculado a la Ciencia y Tecnología.
Dentro de las áreas de cooperación también se destaca el plano comercial. En ese punto, las partes se comprometen a “incrementar el flujo del comercio bilateral”. Además, se menciona de manera puntual el fortalecimiento de las compras gubernamentales de ambos países y del comercio electrónico.
El Memorándum de Entendimiento permanecerá en vigor por tres años. Luego se renovará de manera automática por un período igual, a menos que alguno de los dos países lo de por terminado. En el texto, se aclara que la finalización del acuerdo no afectará a los programas que se encuentren en ejecución.