Varios vuelos podrían sufrir demoras o cancelaciones durante esta semana

El gremio, que nuclea a los controladores, a los empleados de información y a técnicos, entre otros profesionales, anunció un cese parcial de actividades en sus sectores de trabajo que empezará este 11 de enero y afectará a todos los aeropuertos de la Argentina.

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A partir del próximo martes podrían registrarse demoras e incluso cancelaciones en algunos vuelos debido a una serie de medidas de fuerza a las que convocó la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA) para reclamar por falta de personal y por un aumento salarial.

El gremio, que nuclea a los controladores, a los empleados de información y a técnicos, entre otros profesionales, anunció un cese parcial de actividades en sus sectores de trabajo que empezará este 11 de enero y afectará a todos los aeropuertos de la Argentina.

“Estamos analizando permanentemente si es necesario, y si es posible, seguir disminuyendo el aislamiento en el personal estratégico, siempre mirando la seguridad y evidencia que genera esta medida”, sostuvo este domingo Vizzotti en diálogo con CNN Radio. “Con una variante muy leve, una población de vacunada en un gran porcentaje y sus refuerzos, y un riesgo muy bajo de transmisión intra laboral, la posibilidad (de reducir) es segura. Esta semana lo seguiremos analizando”, manifestó la titular de la cartera de Salud.

El 29 de diciembre pasado, la ministra Vizzotti anunció una reducción de los días de aislamiento a cumplir por las personas contagiadas de coronavirus y contactos estrechos que tengan el esquema de vacunación completo. El acuerdo con las provincias, en el marco del Consejo Federal de Salud (Cofesa), involucraba bajar de 10 a 5 días el aislamiento para contactos estrechos de casos positivos asintomáticos, siempre que tengan el esquema completo de vacunación, mientras que aquellos que sean positivos con síntomas leves deberán resguardarse durante 7 días.

La medida implicaba, además, que las personas que sean contactos estrechos asintomáticos sin vacunarse o con el esquema incompleto, el aislamiento se reducirá a 7 días con un test PCR negativo o, si no se cuenta con el examen, se mantendrán los actuales 10 días, al igual que para aquellos que resulten positivo y no se hayan vacunado.

Las definiciones de Vizzotti de este domingo proyectan que podría reducirse mucho más el aislamiento para estos grupos que cuenten con esquema de vacunación completo. La ministra aclaró que esta mirada no tiene que ver con “un pedido de los empresarios”, con quienes se reunió días atrás; o por una “cuestión económica”; sino que la preocupación está puesta en “sostener las actividades”.

“Estamos en una situación distinta. No hay que hacer lo mismo que en las olas anteriores”, definió. “Antes nos preocupaban las hospitalizaciones, ahora es sostener las actividades por los aislamientos. Esto sucede en hospitales públicos, privados, comercios, centros de vacunación. Lo estamos mirando desde mucho antes de la reunión” con los empresarios, indicó la funcionaria.

“El problema de los aislamientos no es del sector privado y no es algo que le haya pedido el sector privado”, agregó Vizzotti en otro reportaje en Radio 10. E insistió en “pensar cosas diferentes a las anteriores porque la situación es diferente”, y que “eso incluye el tiempo de aislamiento de las personas vacunadas y las acciones del sector privado”.

Si bien las autoridades del sindicato aseguraron que les informaron con anticipación el cronograma de protestas a las empresas de transporte aéreo que operan en el país para que puedan reprogramar sus servicios y así “los pasajeros no sufran las consecuencias en pleno período vacacional”, la decisión genera que las compañías tengan que reorganizar las partidas y arribos de sus aviones.

De acuerdo con lo que adelantaron, las primeras medidas de fuerza se realizarán este martes, de 00 a 06, y alcanzarán únicamente a los vuelos de carga; lo mismo ocurrirá el miércoles, en los mismos horarios.

Sin embargo, desde el próximo jueves ATEPSA tiene previsto continuar con sus reclamos y se verían afectados los despegues de todos los vuelos entre las 10 y las 12, así como también entre las 17 y las 19, hora local. Lo mismo sucederá el sábado, de 9 a 11 y de 15 a 17, y el lunes siguiente, de 7 a 9 y de 20 a 22. Este esquema se repetirá todas las semanas.

No obstante, además de este cronograma de protestas, para el jueves 28 de enero está programada una jornada de protesta especial que alcanzará a los aviones de carga, entre las 00 y las 06, y a todos los demás entre las 12 y las 14, y de 18 a 20.

En un comunicado, las autoridades del sindicato sostuvieron que como consecuencia de la pandemia se agravó la situación de falta de personal que vienen reclamando desde hace años y aseguraron que hay trabajadores que están realizando tareas con dotaciones por debajo de los mínimos de seguridad recomendados.

Además, le exigieron a la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), la cual funciona bajo la órbita del Ministerio de Transporte de la Nación, a cargo de Alexis Guerrera, que de una respuesta al pedido que hicieron para que cumpla con la cláusula de revisión de la paritaria de 2021.

En este sentido, consideraron que los incrementos salariales del 45% que acordaron el año pasado deja a los sueldos por debajo de la inflación, “que se estima que cuando se conozcan los datos finales del INDEC rondará alrededor del 55 por ciento”.

Por otra parte, desde el gremio remarcaron que, según un relevamiento propio que realizaron a inicios de este mes, “el 51% de los trabajadores encuestados confirmó que tiene compañeros y compañeras en estado de aislamiento y que no están prestando servicio”.

Asimismo, señalaron que el 56 por ciento de los consultados afirmó “que el personal es insuficiente y está trabajando con dotaciones por debajo de los mínimos de seguridad recomendados y esto perjudica las operaciones y les genera más presiones y estrés”.

“El 66% se vio obligado a compensar la falta de personal cumpliendo más tareas, con alta carga laboral y sus responsabilidades se duplicaron. Y, entre otros datos, que la empresa no reemplaza al personal que queda aislado. Nos dicen arréglense como puedan en el turno”, agregó el comunicado.

Por su parte, Jonatan Doino, secretario general de ATEPSA, defendió las medidas de fuerza y argumentó que, por ejemplo, debido a la falta de empleados que denuncia el gremio “este domingo el Aeropuerto de Morón debió cancelar las operaciones producto de la falta de personal por COVID”.

“En aeropuertos como el de Río Gallegos, que debería funcionar las 24 horas, los propios trabajadores y trabajadoras decidieron acotar los horarios producto de la falta de personal y para resguardar la seguridad operacional. Hay aeropuertos, como el de Jujuy, que hace al menos dos años, tiene por turno a una sola persona brindando el servicio. En una ocasión esta persona no fue a trabajar y una aeronave que debía aterrizar tuvo que hacer espera en la vertical del aeródromo hasta tanto otro operador, que no estaba de turno, logró ser contactado y pudo garantizar el aterrizaje”, contó el líder sindical.

En esta línea, Doino recordó que “cuando producto del COVID el jefe de esa dependencia debió ser hospitalizado, se reasignaron las tareas y responsabilidades a los jefes de Salta, que desconocían la realidad de Jujuy, por más que solo hay algunos kilómetros de distancia”.

“Venimos advirtiendo de estas situaciones que exceden a la pandemia, pero que se agravan con ella y que requieren una solución urgente para poder garantizar este servicio es considerado como un servicio público esencial. En el caso de Ezeiza, llegaron a tener 90 personas aisladas de un total de una dotación de 160″, cerró el gremialista.

Por otro lado, la funcionaria fundamentó que espera que “los contagios empiecen a bajar más rápido” ya que la variante ómicron es “diferente a las anteriores dado que tiene un período de incubación más corto”. “También las personas vacunadas transmiten el virus durante menos tiempo. Esos dos factores -gracias a la vacunación en Argentina- nos generan la expectativa de que en esta ola así como aumentó exponencialmente, el descenso sea más rápidamente que en las veces anteriores”.

“Pensar que hasta hace un mes estábamos estimulando el testeo y ahora estamos diciendo que no hace falta que se testee todo el mundo”, insistió Vizzotti en otra entrevista con Radio 10.

Además, la ministra de Salud sostuvo que en este contexto “no tiene sentido aplicar las restricciones como en las olas anteriores” y aseguró que el brote actual puede durar “hasta febrero”, lo que implica que se va a extender “menos que la ola anterior”. Los indicios que corroboran esta hipótesis, informó, es la provincia de Córdoba, que fue el primer distrito con la mayor cantidad de casos de Ómicron pero “donde ahora dejó de aumentar de forma exponencial”.

Acerca de si el actual brote de Ómicron puede impactar en la presencialidad, Vizzotti se mostró optimista y planteó que hay que esperar a “febrero para que la situación esté bien clara y el panorama en relación a si esta hipótesis de una tendencia firme de descenso” sea evidente. “Con el inicio oportuno de la vacunación de niños y niñas de entre 3 y 11 años realmente van a ser pilares muy importantes para avanzar en una presencialidad cuidada”, concluyó.

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