El cargo se asume por rotación entre las distintas regiones y para el año 2022, la responsabilidad debía ser para América Latina y el Caribe. El embajador argentino recibió el apoyo de la región por consenso y fue votado por los 47 países miembros del Consejo. Este organismo intergubernamental de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), está comandado por un presidente y cuatro vicepresidentes; cinco personas que representan a los cincos grupos regionales con un período anual de mandato.

Villegas Beltrán es un diplomático de carrera, trabajó en la Dirección de Derechos Humanos de Cancillería cuando Jorge Taiana ejerció como ministro de Relaciones Exteriores de Cristina Kirchner, en 2016 fue nombrado embajador en Mozambique durante el Gobierno de Mauricio Macri y actualmente ante organismos internacionales. Con su designación reemplazará a la fijiana Nazhat Shameem Khan.
El nuevo presidente del Consejo si bien aprobó la política de derechos humanos de los Kirchner, es crítico de la situación de la Venezuela chavista. En su discurso Villegas Beltrán agradeció y valoró el consenso alcanzado entre los representantes de América latina y el Caribe para apoyar su postulación. Recordó a las “Madres y Abuelas de Plaza de Mayo” que vinieron a Ginebra señaló, “a denunciar la desaparición de sus hijos e hijas -recordó-. Esas Madres y Abuelas volvieron años después como parte de una sociedad que maduró e hizo de los Derechos Humanos una política de estado”. Villegas Beltrán se manifestó en contra de la “politización” del Consejo y pidió que “los derechos humanos no sean rehenes de tensiones políticas”.

Además dijo que será un honor “trabajar en conjunto” con Michelle Bachelet, Alta Comisionada para los Derechos Humanos, que también tiene sede en Ginebra, pero a diferencia de Villegas cuyo mandato durará solo un año, Bachelet reporta de manera directa al secretario general de la ONU, el portugués Antonio Guterres.
En un gobierno, donde la Cancillería es manejada por improvisados funcionarios tal los casos de Felipe Sola y Santiago Cafiero, es una satisfacción que el cargo, que sin duda honra a nuestro país, sea ejercido por un diplomático de carrera; un profesional formado y con larga experiencia en el tema específico de los DDHH, con la particularidad de que se trata de una personalidad bien ponderada desde ambos costados de la “grieta”. Se dice que Villegas Beltrán supo forjarse amistades en todos los partidos.

El Consejo de Derechos Humanos tiene como misión la defensa de los DDHH y actuar en consecuencia, especialmente en situaciones que requieran su atención como las que transitan Venezuela, Nicaragua y Cuba. No obstante, la ambigüedad con que viene actuando el gobierno de Alberto Fernández en relación con estos países, Villegas Beltrán ha mostrado firmeza y una postura crítica contra el comportamiento de estos regímenes dictatoriales.
Un paso adelante de nuestro país, que hay que celebrar