Mié. Abr 29th, 2026

Decíamos ayer que no sabemos si el gobierno nacional advierte la grave situación que está transitando en relación con la violencia, porque se desentiende de problemas muy graves como es el conflicto mapuche en la Patagonia, donde se registró un muerto y un herido lo que generó amenazas desde la cárcel chilena donde está alojado, del mapuche Jones Huala. En una carta pide que “la sangre sea vengada”. “No solo defendernos con lo que tengamos a mano, es hora de apertrecharnos, blindarnos, profundizar los sabotajes, la Recuperación Territorial para la Reconstrucción y Liberación Nacional Mapuche” indica el violento líder.

Buenos Aires, está tomada día a día, por grupos de planeros que reclaman cosas imposibles. Multitudes se movilizan diariamente portando grandes carteles, muchos con la imagen del Che Guevara (lo que indica su ideología) y otros con los títulos de la agrupación a la que responden. Alteran permanentemente la vida de los que trabajan o estudian. A veces cortan los accesos a la capital y generalmente gran parte de la Avda. 9 de Julio. A estas movilizaciones se suman marchas por diversos motivos, el miércoles último por la legalización de la marihuana. Cultivadores, consumidores y representantes de organizaciones sociales y políticas concretaron lo que llaman la Marcha Nacional de la Marihuana desde Plaza de Mayo al Congreso en reclamo de la implementación de la ley de cannabis medicinal, la legalización de todos los usos de la planta y la liberación de personas detenidas por cultivo.

Ayer se realizó una marcha para reclamar una vida libre de violencia de género, en celebración del Día Internacional de la No Violencia contra mujeres.  El motivo de la movilización puede ser muy válido, pero como todas las marchas genera un complejo caos vehicular, perjudicando a mucha gente. La Capital de los argentinos no puede experimentar diaria y permanentemente semejante zozobra.

Todas estas marchas y movilizaciones generan mucha bronca en los que se ven impedidos de circular y aportan una cuota importante de tensión social que podría desembocar en episodios que nadie desea, como ocurrió en algunos diciembres que guardamos en nuestras memorias. No podemos ignorar que la pobreza está por arriba del 40 % habiendo llegado en 2020 a 44,2% y que la tasa de indigencia aumentó de modo casi constante y se duplicó en los últimos tres años, de 4,9% en la primera mitad de 2018 a 10,7% en igual período de 2021, el resultado fue el pase de 2,7 millones de personas de la pobreza no indigente a la pobreza indigente.

Otro episodio que aumenta la tensión social, esta vez en el plano sindical, fue el disparo que hirió al secretario general del gremio de Guincheros, un día antes de las elecciones de su sindicato. Un sicario lo atacó dos días atrás en la parte delantera de su casa. En aquella ocasión, el agresor no logró gatillar, pero si lo hizo ayer. El primer episodio fue relacionado con un intento de robo, algo que quedó descartado con lo ocurrido ayer.

El clima de violencia se va conformando en los más diversos ámbitos y en diferentes formas, el gobierno debería tomar debida nota del clima de tensión social y actuar en consecuencia.