En nuestra anterior y cuarta nota sobre Julio Argentino Roca, a 107 años de su fallecimiento, reseñábamos su portentosa obra en educación y concluíamos con su firme idea de vincular la educación secundaria y superior con el entorno laboral y las necesidades reales de un país en plena producción. Esta preocupación estuvo presente durante su primer mandato, pero fue durante su segunda presidencia cuando la vinculación entre el sistema educativo y el mundo del trabajo se convirtió en objetivo central.
El fracaso en el Congreso del proyecto de su ministro de Justicia e Instrucción Pública, Osvaldo Magnasco, de transformar la mitad de los colegios nacionales en colegios industriales y agrícolas, no lo amedrentó. Creó escuelas de comercio, el Instituto de Agronomía y Veterinaria y escuelas de Agricultura en asociación con el ministerio del ramo y la Escuela Industrial de la Nación. Dio gran impulso a la creación de escuelas en los territorios nacionales, que por entonces comprendía a un tercio del actual territorio continental. Entre 1900 y 1904, las escuelas en esos territorios pasaron de sólo 13 a 128; los docentes de 32 a 220 y los alumnos de 199 a 6.836, realizándose así un salto cuantitativo espectacular en el área del país menos poblada.
Al dar su último mensaje al Congreso en 1904 a meses de concluir su segundo período constitucional, señalaba: “Dignos de mencionarse son los movimientos que se operan en todo el país en favor de la enseñanza práctica, encauzada por los métodos activos modernos, que toman, como elemento de educación del carácter, de la inteligencia y del cuerpo, el trabajo en todas sus esferas, adaptado a la vida escolar, para dar una preparación integral al hombre y al ciudadano del porvenir.” Sus palabras bien podrían guiarnos en los momentos actuales, cuando es dable observar la profunda separación que existe entre la enseñanza y el mundo del trabajo. Roca ya por entonces, percibía claramente que las grandes transformaciones económicas y sociales que habían tenido lugar entre sus dos presidencias exigían una adecuación del sistema educativo, para hacerlo compatible con las necesidades de la producción. Además, dio gran impulso a la cultura, se inauguró el nuevo local del Museo de Bellas Artes, se ampliaron las instalaciones del Museo Histórico y el Archivo General de la Nación y se instaló la Biblioteca Nacional en la antigua sede de la calle México.
Durante su segundo mandato que tuvo lugar entre 1898 y 1904, se organizaron: el Ejército y la Marina y el Poder Judicial de la Nación; se dictaron: la Ley Electoral por circunscripciones, la Ley de Residencia, la de Conversión de la Moneda; se presentó el Código de Trabajo; se construyeron escuelas, hospitales, caminos y líneas telegráficas; se dio gran impulso a las obras sanitarias y de irrigación en el interior del país; se inauguraron Puerto Belgrano y el Puerto de Rosario; se creó la Caja Nacional de Jubilaciones y Pensiones; se instaló el Primer observatorio meteorológico en la Antártida (Islas Orcadas del Sur); se firmaron tratados de arbitraje con Uruguay, Paraguay y Chile; se produjo el Abrazo del Estrecho y se firmaron los Pactos de Mayo con Chile; se reanudaron las relaciones con el Vaticano; se intercambiaron visitas presidenciales con Brasil y se suscribieron tratados de amistad con Persia y Japón.
También durante su segundo mandato, su ministro de RREE José María Drago formuló su célebre doctrina jurídica que establece que ningún Estado extranjero puede utilizar la fuerza contra una nación americana con la finalidad de cobrar una deuda financiera. Fue una respuesta a las acciones de Inglaterra, Alemania e Italia, que impusieron un bloqueo naval a Venezuela en 1902, por la negativa del flamante presidente Cipriano Castro, de pagar la gran deuda externa de ese país. La posición de Drago surge cuando los EE. UU. se niegan a aplicar la Doctrina Monroe sintetizada en la frase «América para los americanos». Argentina tenía por entonces la fortaleza de intervenir y poner en su sitio a las grandes potencias mundiales. Es que el presidente Roca y su gobierno, gozaban de enorme prestigio a escala mundial.
Mañana continuamos con la última entrega sobre el presidente Julio Argentino Roca