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Tengo el agrado de enviarle «Reflexiones sobre la Actualidad» de Rafael Bulacio

Jueves, 28 de octubre de 2021

Vida y aportes al país de Julio Argentino Roca  (3ra parte)

Continuamos con Julio Argentino Roca, nuestro comprovinciano, dos veces presidente de la Nación Argentina y máximo representante de la Generación del 80.  Recordemos que se denomina así a la elite que gobernó al país durante casi tres décadas y que logró un crecimiento excepcional tanto en lo económico, como en lo poblacional y cultural. En lo económico tuvo lugar un desarrollo vigoroso de la producción impulsado por la expansión de las fronteras agrícolas, la utilización de nuevas tecnologías, la extensión de las comunicaciones y la ampliación de los medios de transporte.   El crecimiento económico trajo aparejado un fenomenal incremento poblacional estimulado por la inmigración de origen europeo y la mejora de las condiciones sanitarias. Los pobladores del territorio nacional pasaron de 1.877.490, según el censo de 1869, a más de 4 millones en 1895 y a 7.903.662 en 1914.

El padre de nuestra Constitución Juan Bautista Alberdi, se imaginaba una gran corriente inmigratoria, preferentemente anglosajona, que fuera cambiando las características étnicas para enseñarnos los hábitos de trabajo, de ahorro y de respeto a la autoridad entre otros. No resultó exactamente así, vinieron a poblar el territorio, italianos, alemanes, polacos, judíos, árabes, sirios, armenios, entre otras nacionalidades.  Todos llegaban con una gran capacidad de trabajo y de esfuerzo y escasas expectativas de bienestar. Integrándose, aprendiendo el idioma y uniéndose a los criollos, aportaron sus hábitos y costumbres, sus usanzas, sus tradiciones culturales, sus experiencias, conformando un verdadero crisol de razas. Por su parte los intelectuales de la Generación del 80, exteriorizaron su adhesión a las corrientes literarias y artísticas europeas, y multiplicó exponencialmente la producción cultural.

Roca al asumir con solo 37 años de edad, fue el segundo presidente más joven del país, apenas unos meses mayor que su antecesor, nuestro también comprovinciano, Nicolás Avellaneda y se reunió igualmente de jóvenes para gobernar.

Dejadas atrás las crisis políticas y consolidada la economía, el optimismo reinaba entre la clase dirigente y también entre la clase media, convencida de que un generoso futuro aguardaba a la Argentina.  Roca, al asumir la Primera Magistratura, el 12 de octubre de 1880, en su discurso ante el Congreso, señalaba entre otros conceptos:

Somos la traza de una gran nación, destinada a ejercer una poderosa influencia en la civilización de la América y del mundo; pero para alcanzar a realizar y completar el cuadro con la perfección de los detalles, es menester entrar con paso firme en el carril de la vida regular de un pueblo, constituido a semejanza de los que nos hemos propuesto como modelo; es decir, necesitamos paz duradera, orden estable y libertad permanente…
Y más adelante, en el mismo discurso, expresaba: No hay felizmente un solo argentino, en estos momentos, que no comprenda que el secreto de nuestra prosperidad consiste en la conservación de la paz y el acatamiento absoluto a la Constitución; y no se necesitan seguramente las sobresalientes calidades de los hombres superiores para hacer un gobierno recto, honesto y progresista. Puedo así sin jactancia y con verdad deciros que la divisa de mi gobierno será: Paz y Administración.

Roca bien entendía que «Paz y Administración», equivalía a pronunciar la premisa clave del momento, «Orden y Progreso», términos que provienen del creador del positivismo, el francés Augusto Comte, expresada en su frase «El amor por principio, el orden por base, el progreso por fin» El progreso fue la idea convocante en el Siglo XIX, tanto que el Brasil incorporó los términos «Orden y Progreso» en su bandera.

La interpretación de esas palabras, como el joven Roca lo entendía, concebía el progreso, como crecimiento económico y modernización;  y el orden, como paz, tranquilidad, calma, elementos fundamentales para posibilitar a un pueblo afrontar ese progreso.

Mañana continuaremos