Limpia, fija y da esplendor, es el lema de la Real Academia Española de la lengua (RAE) Institución fundada en 1713, con sede en Madrid, que tiene como misión preservar la calidad de nuestro idioma y junto a otras veintitrés academias de la Lengua correspondientes a cada uno de los países donde se habla el castellano, se dedican a la regularización lingüística mediante la promulgación de normas dirigidas a salvaguardar la unidad idiomática.
Analicemos su lema, limpia, fija y da esplendor. Limpia se refiere a la intención de sacar de la lengua las formas no reconocidas como propias; fija tiene el sentido de sostener sólidamente el sistema lingüístico del español, y da esplendor en el sentido de que distribuye y educa en torno a las normas de la lengua española.
Traemos este tema hoy porque la Real Academia, una vez más fijó su posición respecto al llamado idioma inclusivo.
Al responder a un mensaje por Twitter, formulado al hashtag #RAEconsultas por Claudio Ruiz, que utilizó algo de ironía al enunciar su interrogante. “Hola, RAE informa, tengo una duda: este famoso lenguaje inclusivo ¿Es una jerigonza o un galimatías?”. La RAE no demoró en responderle: “Lo que comúnmente se ha dado en llamar ‘lenguaje inclusivo’ es un conjunto de estrategias que tienen por objeto evitar el uso genérico del masculino gramatical, mecanismo firmemente asentado en la lengua y que no supone discriminación sexista alguna”, fue la respuesta de la entidad
Esta no es la primera vez que la institución se pronuncia sobre la utilización del inclusivo, una forma de expresarse que cambia la “o” por la “e” en la finalización de términos como “todos” – “todes”-, o “nosotros” – “nosotres”-, como una manera de “incluir” a las personas que se supone que el “todos” excluye.
En su cuenta oficial el 14 de diciembre pasado la RAE escribió: “El uso de la letra ‘e’ como supuesta marca de género inclusivo es ajeno a la morfología del español, además de innecesario, pues el masculino gramatical (‘chicos’) ya cumple esa función como término no marcado de la oposición de género”.
Este lenguaje inclusivo, una auténtica imbecilidad, lo usan generalmente los políticos populistas, creyendo que de esta manera están en la vanguardia. Resulta muy penoso escuchar al presidente dirigirse a todos y todas, como si “todos” excluyera al género femenino. Según la RAE y la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) es incorrecto decir “todos y todas”; “los ciudadanos y las ciudadanas” y “los niños y las niñas”, por poner algunos ejemplos. Textualmente establecen que: Este tipo de desdoblamientos son artificiosos e innecesarios desde el punto de vista lingüístico.
No es un pecado grave utilizar este tipo de lenguaje y seguramente Cristina, Alberto y sus funcionarios continuarán utilizándolo, pero sin duda que es una perfecta imbecilidad.