Clara advertencia de la iglesia

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Para la iglesia argentina la crisis política que concluyó momentáneamente con el cambio del gabinete y la aceptación por parte del presidente Alberto Fernández las imposiciones de su vice, el asunto fue una lucha por el poder  El obispo de San Isidro y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Oscar Vicente Ojea, eligió una reflexión bíblica en la que Jesús abre el corazón a sus apóstoles como un verdadero amigo y les dice: “voy a ser entregado en manos de los hombres, me van a matar y al tercer día voy a resucitar” y “Mientras el Señor está confiando esta realidad trágica que él va a vivir, sus amigos comienzan a hablar de otra cosa, no le quieren preguntar sobre este tema; entre ellos comienzan a preguntarse quién va a ser el más importante en el Reino. Empiezan a discutir poder”,

Poniendo la mirada en la situación política que se vivía en esos días, Monseñor Ojea, expresó: “En la Argentina también discutimos poder, no discutimos proyecto de Nación, no discutimos a dónde vamos, no pensamos a dónde tenemos que ir, no nos podemos poner a pensar juntos, sino que discutimos poder; poder mediático, poder económico, poder político”.  “Como los apóstoles, el Señor está clamando atención a lo que le está pasando en su corazón, a lo que va a vivir. Podemos decir; se asemeja a la situación dolorosa de tantísimos argentinos y argentinas”, comparó.
Sin embargo, añadió, “así como los apóstoles discutían quién era el primero, Jesús se desangraba tratando de comunicarse con ellos para que lo entendieran. Así también muchas veces nosotros -y también en la Argentina- caemos en la trampa de las discusiones de poder, sin animarnos a pensar juntos lo esencial, hacia dónde vamos”, alertó.

Coincidimos con la visión de Monseñor Ojea, miles de argentinos están pasando hambre, hay desocupación, aumenta la pobreza, miles de medianos y pequeños emprendimientos cierran definitivamente sus puertas, suman ya más de 114.000 los muertos por coronavirus y en la cima del gobierno, se produce un tristísimo espectáculo de lucha por el poder.   En la semana pasada no estuvo en discusión cómo resolver los graves problemas que afectan a los argentinos, sino cómo cambiar el resultado electoral, preanunciado por las Paso, en las elecciones del 14 de noviembre.

El mismo Monseñor Ojea, en ocasión de la colecta Más por Menos, señalaba: “La pandemia ha dejado un tendal de heridos y lastimados, no solamente enfermos o a veces fallecidos, sino situaciones que se han hecho mucho más trágicas después de la pandemia”, añadiendo, “Tantas zonas de nuestro país que están totalmente postergadas, y que están postergadas desde hace muchos años”.

Pero esto no es lo que se intenta resolver desde la Casa Rosada o el Congreso, ha quedado demostrado que, a los funcionarios y políticos, solo les aflige la lucha por el poder.