Las victorias son propias, las derrotas son ajenas

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No caben dudas de que la derrota del kirchnerismo en las PASO del domingo, no será responsabilidad de Cristina, ni de su hijo Máximo, ni de Kicillof gobernador de la provincia, ni de la Cámpora, no obstante el poder que ejercen en Buenos Aires la provincia más grande del país y distrito fundamental en cualquier proceso electoral. La agrupación que comanda Máximo Kirchner copó lugares clave en las listas de candidatos para sacarle poder a los intendentes del conurbano y erigirse en Jefe político de la provincia.  Pero en su mente no entraba la idea de una derrota. Los intendentes, al ver su poder diluido, sin jugar nada en estas legislativas y muchos de ellos terminando sus mandatos en dos años, porque ya no pueden ser reelectos, apoyaron tibiamente a los candidatos del kirchnerismo.

Claro está que el principal responsable de la derrota es el presidente, que no quiso, no pudo o no se animó a disentir con Cristina, y actuó como un títere manipulado por ella. Esto quedó demostrado en múltiples ocasiones, pero quedó palmariamente registrado durante el acto que Alberto Fernández y Cristina Kirchner encabezaron en el Estadio Único de La Plata donde se registró un desopilante episodio. Mientras Alberto se refería a las desigualdades, Cristina le interrumpió y tomó el micrófono para decir: “Solamente en los gobiernos donde gobiernan las grandes mayorías es que las minorías adquieren derechos, porque si gobiernan las minorías, sólo se reconocen a sí mismas”, señaló en su irrupción la vicepresidenta. El gesto de Cristina fue para señalar claramente quién manda.

Según Santiago Cafiero, Jefe de Gabinete, hay que responsabilizar a los medios de comunicación de la derrota del oficialismo. Reclamó que el periodismo no le hizo preguntas a los dirigentes de Juntos por el Cambio cuando dejaron el poder. «Está en peligro de extinción la repregunta en los medios de comunicación dominantes. Claramente nadie se hace cargo, ninguno de esos dirigentes, nadie con oficio les repregunta» dijo el Jefe de Gabinete consultado por la causa del éxito de Juntos por el Cambio en las primarias. Cafierito, como le dice Lanata, diferenció que al Gobierno «le pasa todo lo contrario» con los periodistas. «Somos compañeros, dirigentes políticos, militantes que ponemos la cara siempre, y discutimos todos los temas porque tenemos convicciones y tenemos valores«, añadió.

Hubo, apenas cerrada la jornada electoral, momentos de celebración. En La Plata, Axel Kicillof junto a Máximo Kirchner y Victoria Tolosa Paz festejaron un triunfo imaginario Después, la celebración se transformó en velorio. Y comenzaron a achacarse las responsabilidades por la derrota, donde la cabeza visible es la de Alberto.

«La pandemia hizo sufrir mucho a la gente y es lógico que no estén conformes con nuestro gobierno. Le ha pasado a la gran mayoría de los oficialismos del mundo», le dijo un funcionario a eldiarioAR. «La economía mezclada con la indignación por la superficialidad del presidente», interpretó una fuente K, en un intento de culpar al cumpleaños de la primera dama de formar parte de la derrota. Aunque en el voto no hay motivos únicos, para el gobierno ese episodio había afectado a Fernández pero no había dañado la proyección electoral del Frente de Todos (FdT). [i]

La derrota por cinco puntos en la provincia de Buenos Aires anima las tesis de que no fue inocuo.

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