Tragedia en la Brigada Femenina de Concepción

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Tengo el agrado de enviarle «Reflexiones sobre la Actualidad» de Rafael Bulacio

lunes, 6 de septiembre de 2021Tragedia en la Brigada Femenina de Concepción

La tragedia acaecida en la Brigada Femenina de Concepción con un saldo de cuatro detenidas muertas es una penosa muestra del déficit carcelario en nuestra provincia, donde se trata a los que han delinquido como bestias, y no como seres humanos y se incumple con el mandato constitucional que en su articulo 18 señala que las cárceles “deben ser sanas y limpias, para seguridad y no para castigo de los reos detenidos en ellas”.
Macarena Maylen Salinas (25 años) fue condenada en marzo a seis años y ocho meses de prisión por robo agravado. Al no haber cupo en la cárcel de Mujeres, fue trasladada a la Brigada Femenina de Concepción. La joven, con severos problemas de adicción es madre de una niña de cinco años.  En su lugar de detención inició una protesta que generó un incendio en el que fallecieron ella y otras tres compañeras. También resultaron con lesiones al menos siete efectivos que intentaron rescatarlas.

La gente de la zona avisó a los bomberos voluntarios y al personal de la comisaría sobre lo que estaba ocurriendo.  Pero cuando estos comenzaron a actuar ya era tarde, las llamas impedían que pudieran abrir el calabozo y el humo tóxico imposibilitaba acercarse. Los uniformados terminaron con principio de asfixia por haber intentado socorrerlas.

Sin duda que el problema de la inseguridad es el que más aflige a los tucumanos y para comenzar a resolverlo resulta más que necesario, imprescindible, construir establecimientos penales modernos, suficientes y adecuados.  Sin cárceles donde internar a los que han delinquido y en lugar de ello, derivarlos a lugares de detención que no son los apropiados, como las comisarías; y que tanto éstas como los institutos penales todos, estén superpoblados, alojando a los reos en condiciones inhumanas, no solo no se cumple con el mandato constitucional sino que se incrementa el problema de la inseguridad ciudadana.

Del sistema carcelario hemos hablado muchas veces en esta columna. En Julio de 2013, o sea hace ya ocho años nos referíamos a un relevamiento ordenado por la jueza María del Pilar Prieto de la Sala IV de la Cámara Penal, cuyas conclusiones fueron entregadas al Presidente por entonces de la Suprema Corte de Justicia Antonio Estofán, donde se describe el espantoso estado del Penal de Villa Urquiza.  Hacinamiento, con una superpoblación que supera largamente la capacidad del penal, el informe describe el horror de la vida en esta cárcel se muestra con crudeza en los servicios sanitarios. «Letrinas malolientes, continuamente inundadas y desprovistas de toda capacidad de procesamiento de las deposiciones de los internos».  Sin ningún tipo de cerramiento que asegure un mínimo de privacidad.  Las duchas consisten en un caño de PVC del cual cae un hilo de agua helada destinado al aseo periódico de los internados.

En general el establecimiento carcelario no ha mejorado, se ha mantenido sin cambios de importancia y se continúa enviando detenidos a las comisarías que no están preparadas para esa finalidad. Un muy triste ejemplo es el de las muertes en Concepción, que bien podrían haberse evitado.

Urge construir establecimientos carcelarios. Exigirle a la Nación construya los que le correspondan por jurisdicción y la provincia hacerse cargo de lo suyo. Es un compromiso humanitario, por la seguridad y para cumplir con expresas disposiciones constitucionales.