Mié. Abr 29th, 2026

En estos días, la prensa gráfica, oral y televisiva del país, se ocupó largamente de las visitas que ingresaron a la quinta presidencial de Olivos, en plena vigencia de la cuarentena estricta a la que fuimos sometidos en 2020.

Recordemos que en gran parte del año pasado, regía el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO) decretado por Fernández, que prohibía las reuniones sociales y la circulación estaba restringida en determinadas horas y en ciertas localidades, solo podían circular los llamados esenciales y previo permiso nacional de circulación.

Por las visitas que fueron registradas, se puede constatar que el presidente no cumplió con las severas restricciones que él mismo impuso mediante decretos. Además de visitas muy notorias, hubo reuniones para festejar el cumpleaños del presidente y el de su pareja. No caben dudas de que un Primer Mandatario debe dar el ejemplo, y muy especialmente cuando se exige a la ciudadanía esfuerzos extraordinarios, como los que el presidente exigía de manera imperiosa, en ocasiones de manera amenazante.

Para el cumpleaños número 61 de Alberto, ingresaron cuatro personas a última hora de la jornada, de acuerdo con los registros oficiales de la residencia. Aquella noche los visitantes fueron la modelo Sofia Pachi, su novio taiwanés Chien Chia Hong; el asesor de la primera dama, Emmanuel López, y su pareja Fernando Consagra.  Para el cumpleaños de la pareja del presidente, Fabiola Yáñez, el 14 de julio del año pasado, asistieron nueve personas al chalé presidencial.

Un dato curioso es el del empresario taiwanés, dueño de Apache Solutions, una empresa tecnológica proveedora del Estado en soluciones informáticas y cámaras de vigilancia. Después de su primera visita con el presidente consiguió 19 contratos con el Estado Nacional en sólo un año, antes de eso, solo había logrado dos, un contrato en 2018 y otro en 2019.

Pero lo realmente indignante es que Alberto exija lo que él no cumple. Hubo penosos episodios generados por el largo aislamiento, personas que no pudieron despedir a sus seres queridos, ver correr por la ruta a un padre llevando en sus brazos a su hija enferma por impedir, los controles de frontera interprovincial, el paso de su vehículo, o no poder asistir a un sepelio de un hermano o asistir a un padre agonizante. Muchos enfermos de Covid murieron en la más absoluta soledad por las restricciones de circulación.

Dirigentes del espacio “Republicanos Unidos” efectuaron una denuncia penal contra el presidente y otros por no cumplir con los decretos sanitarios. Advirtieron que “tendrán que justificar en la Justicia” qué hacían en Olivos mientras regía el confinamiento.