Tras el objetivo de colonizar al poder judicial para lograr la impunidad de la vicepresidenta, Alberto Fernández, que se auto titula “profesor de derecho de la UBA” aunque en realidad sea solo un docente interino, tiene en mente limitar el mandato de los jueces.
Al encabezar de forma virtual el cierre del Segundo Encuentro Federal de Estudiantes de Derecho, el presidente manifestó sus dudas respecto de la inamovilidad de los jueces «No digo que lo discutamos ahora, pero creo que es hora de poner esa discusión sobre la duración que deben tener los jueces en sus cargos», indicó durante su participación.
Bien sabido es, que la inamovilidad de los jueces está determinada por el Artículo 110 de nuestra Constitución Nacional que dice textualmente: “los jueces de la Corte Suprema y de los tribunales inferiores de la Nación conservarán sus empleos mientras dure su buena conducta”
Si se pretende limitar la duración hay que reformar la Constitución, y en el escenario institucional actual del país, después de diferentes actos e intentos de avanzar sobre la justicia, los dichos del presidente implican un llamado de alerta.
En cuanto a la cláusula constitucional Alberto aclaró «Lo que no dice la Constitución es que los jueces durarán en su cargo hasta su muerte. ¿Si al Procurador se le puede poner un término a su mandato, por qué no a los jueces?». Pero al menos advirtió que «es un tema de debate, difícil, complejo». También aseveró que «Un mejor servicio de justicia redunda en mejor calidad de vida de los ciudadanos» y también se preguntó por qué «si un decreto y una ley pueden ser objeto de debate público, ¿por qué no una sentencia?». Ante esta sorprendente pregunta nosotros nos interrogamos, ¿es efectivamente un docente de derecho?
Las palabras de Alberto fueron de inmediato rechazadas, tanto por los magistrados como por especialistas en derecho. Ariel Ariza, presidente de la Federación Argentina de la Magistratura y la Función Judicial (FAM), advirtió que se trata de “una alarma”. Para el magistrado, la regla de la permanencia en los cargos de los jueces hasta que opten por su retiro, “es una regla que más que problematizarla hay que defenderla”.
“Se establece la permanencia en los cargos como condición básica para que la ciudadanía pueda estar tranquila al saber que sus conflictos se van a resolver por sistemas independientes, exentos en la mayor parte de los casos de influencias políticas o intereses extraños que pretendan captar su actividad”, indicó Ariza. Y manifestó que con lo sugerido por el presidente “se terminaría la posibilidad de tener garantizada la independencia del Poder Judicial».
Desde la oposición también surgieron diversas críticas, el diputado del PRO Federico Angelini señaló: «El Presidente cumple con los mandados de su vice para intentar influir en el Poder Judicial y continuar con el plan de impunidad para Cristina Fernández. La obsesión del Kirchnerismo con manejar la Justicia es tal que durante el actual gobierno pasó a ser su máxima prioridad, por encima de la gestión de la seguridad, la actividad económica, la salud y la educación, que son las principales preocupaciones de la gente» dijo.
¿Por qué Alberto continuamente ingresa en terrenos conflictivos y después se ve en la necesidad de desdecirse de lo que dijo? Es un ir y devenir de ideas, conceptos, frases que devalúan su palabra hasta límites desconocidos. Tenemos un presidente muy lenguaraz, que poco honra a su palabra.